jueves, 31 de julio de 2008

Siento que te amo

Siento que te amo
más allá del amor
más allá de la razón
y de los sentimientos.

Siento que te amo
en la inmensa alegría
en la profunda tristeza
cuando me sonríes
o cuando te enfadas.

Siento que te amo
cuando sueño
o cuando navego
en mis largas odiseas.

Siento que te amo
cuando recorre un hormigueo
por mi activo cuerpo
o cuando inactivo muero.

Siento que te amo
durante la eternidad
o cuando suspiro
pensando en la felicidad.

Siento que te amo
ahora y siempre
cuanto te acaricio
o cuando sonríes.

Siento que te amo
cómo no te iba a amar
si eres mi amoroso canto
mi cielo y mi dulce mar.

miércoles, 30 de julio de 2008

Llega el otoño


El otoño llega y yo llego con él
cargado de todas las experiencias del verano
con todos los lindos paseos en la primavera
y con los grandes fríos y copiosas lluvias del invierno.
Cargo con mi mochila repleta de aventuras
de caminos pedregosos andados en la noche
de las suaves dunas que nos acompañan en el verano
con la sonrisa de los pobres y ricos de espíritu
con el rictus de amargura de algunos poderosos
y con la agradecida caricia de la perrita que recogí
que un ser cruel la abandonó embarazada y hambrienta.
Camino bajo el rocío de hojas que caen adornando los caminos
y yo camino con alegría y fe en todo lo que tengo
y en lo que me espera al final de la senda
en la mano tendida del amigo, del conocido, hasta del enemigo
que en su mirada blande el odio y la amargura,
pero en su corazón existe la esperanza de un nuevo amanecer
que lo transforme en una persona amable, agradecida de la vida.
Todos somos buenos, regulares o malos, sólo depende
de las propias circunstancias, de los amores encontrados,
retenidos o perdidos a lo largo de la vida.
Depende de la comunicación fluida o no con los demás
depende de las hormonas, de la personalidad, del carácter,
de la idiosincracia, de los atavismos que nos impelen a actuar
de buena o mala manera.
Esos somos nosotros, pero tenemos conciencia de mejorar
de intentar ser felices y hacer felices a los demás.
Caminamos en las tardes otoñales bajo los árboles nativos
y pensamos que algún día ese camino nos llevará
inexorablemente al ocaso de nuestra vida.
Entonces, ¿para qué caer en el abismo de la depresión,
de la desesperanza y del desamor?
Miremos con los ojos del alma,
en las pequeñas cosas veremos a Dios.

Caminando bajo la Luna

Caminamos bajo la eterna amiga Luna, la amiga de los enamorados. En una noche estrellada, iluminada por nuestra cariñosa y cómplice amiga, caminamos de la mano, susurrándonos bellas palabras amorosas, cálidas y embelesantes.

Miramos al horizonte de nuestra vida y lo vemos con los ojos del amor. Una vida intensa, llena de amor y de poesía nos espera. Ha valido la pena esperar este momento. Quizás a veces con demasiada ansia y desespero del encuentro decisivo, pero siempre la Luna, al mirarla, nos decía sonriente que tuviésemos paciencia y fe en nuestro porvenir. Que ella lee en nuestras mentes nuestros sinceros sentimientos de paz, amor y felicidad.

Caminamos a la orilla del lago, nos sentamos en el césped y yo te regalo un beso y una flor que tú recibes con una sonrisa de agradecimiento, pues reconoces mi amor por ti.

Nos besamos, nos acariciamos y hablamos de nuestros proyectos e ilusiones. De nuestro futuro hogar, donde charlaremos amorosos a la luz de la lumbre, cantaremos nuestras canciones de siempre, mientras tomamos un pisco sour con cola para refrescar el cálido ambiente.

Al final, nos revolcamos alegremente por el césped, sintiendo el fresco de la noche en nuestros cuerpos cálidos, deseosos de fundirnos en el más ardiente abrazo, como queriendo aunar nuestros corazones y nuestras almas, engendrando los más vivos deseos de felicidad eterna.

Esa felicidad eterna la tendremos que generar día tras día con pequeños detalles que cimentarán un amor que irá creciendo cada vez más hasta llegar al final de nuestros días que nos despediremos con un hasta pronto: Nos veremos más allá de las estrellas.

Entonces florecerán nuevas flores, llegará nueva brisa, pero nuestra amiga Luna elevará sus ojos y nos seguirá sonriendo cómplice de nuestro amor eterno.

martes, 29 de julio de 2008

Señor atrapado con un sostén en la mano

El sostén cumple una función práctica a las señoras y, al mismo tiempo, realza sus preciosos pechos que, ligeramente caídos, parecerían que estuvieran ya en declive. Pero nada que ver, ellos se mantienen firmes y erectos cual chica dieciochera, sólo con la ayuda de la maravillosa prenda que fue inventada hace mucho tiempo, no habiendo constancia de quién, cuándo o dónde se inventó. Aunque se sabe que en los tiempos de Roma algunas atletas se mantenían los pechos con un trozo de tela. Así como que en los años 20 es cuando el sostén se separó del corsé.

Los hermosos pechos de las señoras están bien recogidos en el fino sostén de seda, el cual realza su busto y se los mantiene en la posición ideal para embellecerla y, al mismo tiempo, para no producirle daño en las vértebras cervicales.

Además de daños físicos también puede producir otro tipo de problemas, como le sucedió a un señor que había estado con una dama pasándoselo en grande, pero era tanto lo que ella lo amaba que quiso dejarle un recuerdo en su bolsillo: le introdujo el fino sostén de seda, con unos encajes preciosos, en el bolsillo del abrigo del caballero.

Cuando él llegó a su casa, recogió a su esposa y se dirigieron al teatro.

Se encontraba la feliz pareja en el palco a mitad del concierto, cuando al señor le dio catarro y se le ocurrió introducir su mano en el bolsillo del abrigo, con el objeto de usar su pañuelo para sonarse. En vez de sacar el lienzo extrajo un precioso brasier de color rojo intenso, parecido a la sangre de toro, todavía con el perfume de la bella joven a quien había visitado recientemente.


El señor se quedó lívido, comprendió que esa prenda de lencería la había visto aquella misma tarde, la cual lucía esplendorosa en los pechos refulgentes de su amada dama. Enseguida quiso tirar hacia atrás la linda prenda de lencería, pero se contuvo al ver que su esposa se había quedado pasmada. Con sus inmensos ojos abiertos como platos y con un amargo rictus en su cara, se dispuso a dar un sonoro grito. Abrió la boca, cual negra cueva de Alí Babá y los cuarenta ladrones, pero de ella no salió ni un gemido. Se había quedado paralizada, sin voz. El marido en voz baja le dijo que probablemente a la chica de la tintorería se le había quedado olvidado tal prenda en el bolsillo.

La mujer al fin pudo hablar y le replicó que habían llevado el abrigo a la tintorería por última vez hacía ocho meses. El señor, apurado por los efluvios nasales y por el embrollo en que se había metido, introdujo su mano en el otro bolsillo con el fin de sacar su pañuelo, pero esta vez sacó las braguitas rojas, con un fino encaje, que hacían juego con el sostén. Ya la mujer no pudo más y sacó a empellones a su marido del palco para poder decirle más de una cosa en el pasillo. En ese momento el caballero pensó cuánto lo amaba la dama con quien había estado. ¡En menudo jaleo lo había metido!

Esta prenda, a pesar de algunos problemillas que a veces puede ocasionar, es de muy reconocida utilidad. Los hay de muchos tipos, formas y colores para embellecer y dar forma a los pechos de las damas; no obstante, algunas veces tienen sus inconvenientes.
Uno de éstos le sucedió a un señor que estaba tan apasionado besando a su amada que le iba recorriendo cada poro de su piel por el cuello, y bajaba seductor saboreando las anatómicas formas de su pecho. Tan hermosos y turgentes los encontró que abrió la boca para darle un beso, al tiempo que cerraba románticamente sus ojos. Cuando se disponía a posar su boca en el lugar elegido se le introdujo la varilla del sostén en la nariz, la cual le produjo un torrente sanguíneo que hizo que se diluyera el momento mágico. Lo más que pudo hacer la decepcionada pareja fue ir al baño en busca de un algodón para taponar la hemorragia.

Pero los sostenes son cada vez más seguros para evitar esos problemas. Los hay de varios tamaños y formas. Las señoras que tienen el pecho pequeño usan uno minúsculo o uno un poquito mayor con un relleno. Las hay que de tan pequeños que son sus atributos no usan sostén, por lo que van marcando en su polera sus oscuros pezones, lo que soliviantan a más de uno. Sin embargo, las señoras que tienen pechos muy grandes suelen usar alguna talla más pequeña que la que debieran, con el fin de no lucir el busto tan grande, pero eso les produce dolor físico e incomodidad. Deben comprar sostenes que les queden bien, para lo que precisarán que se tomen las medidas exactas, lo que en los establecimientos se lo harán sin cargo alguno. Se han hecho encuestas que han dado el resultado que siete de cada diez mujeres llevan el sostén con talla errónea.

A veces los errores cuestan dinero, como le sucedió ayer a mi vecino, un señor español, a quien se le había estropeado la lavadora y me llamó para que tratara de arreglarla, pues él sabía que yo soy un manitas. Estuve mirando las conexiones, los filtros, el tambor, dentro de mis escasas posibilidades visuales, y opté por decirle a mi vecino que era mejor llamar al técnico, puesto que no habia ninguna anomalía visible.

Poco después llegó el técnico y se le explicó que el problema era que el tambor estaba suelto y que hacía un ruido ensordecedor, como si fuera a desprenderse y echarse a volar, o quizás pudiera explotar porque daba algunas veces olor a quemado. ¡Claro, la lavadora se encontraba en el baño!

Después de las someras explicaciones que le dimos, desarmó el tambor y llamando la atención de todos, exclamó: ¡Esta es la causa del problema!, al mismo tiempo que enarbolaba una barba de sostén, grande y arqueada.

Al ver tamaño pedazo de alambre pensé inmediatamente en el pobre señor a quien se le había clavado en la nariz, mientras besaba apasionadamente los pechos de su amada.

Finalmente, el técnico parsimoniosamente recogió sus herramientas y espetó: ¡Son cuarenta mil pesos!

-Coño, exclamó mi vecino, ¡si cuesta más que un sostén de primera calidad!

lunes, 28 de julio de 2008

Cómo mejorar nuestro entorno

Se convocó una reunión informativa para aportar ideas con el fin de conservar el medio ambiente de la zona.

Se celebró en un salón de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Sede Regional Villarrica.

Estuvo muy interesante y al final nos dieron la dirección del correo electrónico por si queríamos aportar algunas ideas.

Ésta fue mi aportación, a la cual nunca recibí contestación.

Enviado: 07/11/2006


Estimados Sres. del GEO juvenil Chile:

La Araucanía, y especialmente la zona Villarrica-Pucón, no conozco Curarrehue, es una lugar privilegiado por los dioses. Por fortuna aún la densidad de población es baja, por lo que el deterioro que se le ha podido infringir a la zona todavía no es alto, a pesar de la poca conciencia medioambiental de la generalidad.

Los bosques de la Araucanía, con su gran variedad de especies de flora y fauna, sus ríos y demás correntías de agua, las montañas, los lagos, los contrastes de colores, el aire que se respira, la tranquilidad y la espiritualidad de la zona son únicos en el mundo; con la particularidad que todavía estamos a tiempo de conservarlos y que podemos dejar a nuestros hijos y nietos un medio ambiente en los niveles en que se encuentra hoy, y mejorarlo, si se pudiera.

¿Qué podríamos hacer con el fin de que no se deteriore el medio ambiente?

- Podríamos depurar las aguas del lago ya contaminadas por los vertidos sin control.

-Controlar aquellos vertidos industriales y los que proceden de las cloacas y de los pozos negros de las casas a los esteros, ríos o directamente en el lago.

-Controlar urgentemente los vertidos de las pilas y baterías (mercurio, niquel-cadmio, óxido de manganeso, siendo las más dañinas las de botón, principalmente las de óxido de mercurio.

Controlar los vertidos de residuos no biodegradables: vidrio, latas, hierro, etc.

Reducir considerablemente la producción de humos por medio de la combustión de leña, especialmente la de pino, y peor si es leña húmeda. Es especialmente peligrosa la contaminación durante la época fría en Villarrica, no sólo por la atmósfera y la capa de ozono, sino por producir alergias y enfermedades bronco-pulmonares y cualquier tipo de cáncer.

-No se debería construir la carretera por la playa, puesto que perjudicaría la estética del lugar tan maravilloso como el lago Villarrica.

-Tampoco se debería autorizar la construcción de edificios cerca de la playa que obstruyeran la vista del lago, de la vegetación y de las montañas que lo bordean.

¿Qué podríamos hacer para conservar nuestro entorno de la forma más óptima posible?

-Construir una depuradora para todas las aguas que se vierten a los ríos y que desembocan en el lago u otros ríos.

-No verter aceites al alcantarillado, sino recogerlos para reciclarlos (hasta que no se disponga de la planta depuradora.)

-Hacer una gran campaña ciudadana para concienciar a todos del peligro de las pilas y baterías, colocando recipientes en todas las tiendas expendedoras de ellas. Luego se encargaría alguien para que pasara a recogerlas y enviarlas a los lugares elegidos para su almacenamiento y posterior envío para su reciclaje.

-Recoger los vertidos de forma separada: papel y cartón; botellas de cristal; latas, garrafas y botellas de plástico, y finalmente el material biodegradable.

-Realizar un estudio de impacto medioambiental y estético de la costanera y buscar un lugar alternativo de construcción.

-Instalar calefacción a gas en los domicilios, subvencionado por el Estado con lo que se ahorra de gastos médicos y farmacéuticos que se evitarían; así mejoraría también la calidad de vida de los ciudadanos.

-Para evitar que haya mucha contaminación por bolsas de plástico, que las encuentra uno en todos los sitios, incluyendo playas, calles, etc...Se deberían cambiar las bolsas de plástico por las de tela (como se hace en Alemania), se venderían a un precio razonable y el que quiera una bolsa de plástico la tendría que pagar bastante cara, con el fin de desincentivar su uso.

-Concienciar a los ciudadanos en ahorrar energía eléctrica, puesto que entre más se consuma, más contaminación habrá, ya que para obtenerla se usa combustible que es altamente contaminante.

.La gran cantidad de perros callejeros, creo que perjudica la calidad de vida de los naturales del lugar como de los turistas, pudiendo en cualquier momento ocurrir una desgracia, o acarrerar enfermedades por no estar controlados. Debería haber un estricto control de los canes, según un Plan estudiado y aprobado por la Municipalidad, con su correspondiente presupuesto.

Aunque no nací aquí, ésta es mi patria, la amo como propia y la defiendo como el que más.

Pienso que la patria de uno no es donde nació, sino donde vive y donde se integra con su Naturaleza y con sus gentes.

Espero haber aportado mi granito de arena con el fin de preservar la Araucanía que Dios nos prestó para que la disfrutáramos, conservándola en todo su esplendor.

Afectuosos saludos.

El mundo gira y gira

El mundo gira y gira, nunca para
y nosotros giramos al son de la música
que nos tocan, y de la música de nuestro corazón.

A veces vamos errantes por la vida
y a veces estamos centrados en nuestro trabajo, en la familia y en nuestras aficiones.

Hay personas que todo lo perciben fácil, por lo menos poseen herramientas para vencer las dificultades otras lo ven todo oscuro, llenos de problemas viven ansiosos.

¿Qué solución darle a cada obstáculo?

¿Qué preparación tenemos para afrontar dichos asuntos?


Caminemos con fe, con perseverancia y pidamos al Señor su ayuda para poder allanar el camino y para vencer todas las dificultades que se nos presenten.

Entonces, poco a poco, empezaremos a ver la luz en el horizonte.

domingo, 27 de julio de 2008

Cuando una estrella se cruza en tu camino


Cuando una estrella se cruza en tu camino, mírala detenidamente, obsérvala en profundidad. Te está hablando al espíritu. Se produce un diálogo telépatico que te estremece, te subyuga, te hace pensar en geniales utopías amorosas con esa estrella.

Cuando esa estrella te sigue mirando insistentemente, cuando te provoca sentimientos encontrados de amor profundo, al mismo tiempo que observas que se encuentra muy lejos, inalcanzable a tus reales posibilidades, te preguntas ¿qué puedo hacer?

Cuando te percatas que esa estrella te toma de la mano suavemente, te susurra palabras bellas al oído sensible al amor, te besa rozando sus cálidos labios en tu mejilla que al momento enrojece de emoción, satisfacción y regocijo, en ese momento eres consciente que esa estrella te está pdiendo que la acompañes por los inmensos espacios siderales.

Cuando esa estrella más brillante que los mayores resplandores naturales, te hace bajar al mundo real, observas que el amor con esa admirable estrella es factible.

¿Qué tendré que hacer yo, mortal terrestre, para merecer el amor de una estrella tan preciosa? ¿Será un sueño? ¿Será una utopía?

Miré hacia mi interior y fui examinándome y me sentí capaz de enamorar a tan gran estrella. Al fin me decidí a tomar la mano tendida y caminar juntos por el Camino del Amor.

Ya hemos recorrido intrincados caminos, hemos cruzado caudalosos ríos, montañas escarpadas e inaccecibles, inmensos y plácidos lagos, enormes desiertos... Y, al fin, llegamos a la meta deseada. A tener una perspectiva real de amor, de paz y de felicidad.

Cuando te mire una estrella, habla con ella, quizás te está tendiendo la mano para tomar impulso hacia el amor. El amor definitivo. Aquél que siempre hemos esperado.

Con el tiempo esa maravillosa estrella se convertirá en una linda y hermosa Princesa que te ha cautivado, fascinado e ilusionado.

Esa Princesa te acompañará siempre de la mano hasta el fin de los días, con un te quiero en los labios y un inmenso amor en el corazón.


Belleza divina

Maravilloso lienzo que nos ofrece la Naturaleza que no podría plasmar con tanta belleza ni el mejor pintor. Sólo la mano del Creador pudo conjugar tanto esplendor en el horizonte. Nuestra retina quedó maravillada, nuestro corazón lleno de placer se sobrecogió y nuestra alma agradeció al Señor haber disfrutado de tan excelsa panorámica.

Acompañados del plácido lago, del silencio de la fría tarde invernal, del exuberante bosque chileno, divisaba extasiado el inmenso milagro de la Naturaleza.

Las montañas que bordean al lago frente a nosotros se sobrecogieron y, suspirando de placer, se deleitaban absortas observando la mágica tarde, preludio de la noche que se avecinaba. Ellas deseaban seguir contemplando eternamente el concierto de luz, agua, aire, silencio, cielo y color.

Finalmente, como un deseo desesperado para entrar en el milagro de la colorida tarde nuestra alma voló hasta mezclarse entre las nubes multicolores, en la música celestial de los latidos de nuestro corazón y en el espejo del lago vimos reflejada la mano del Creador, omnipotente, omnipresente en cada una de las vistas de la Pachamama.

Elevé mi mirada al cielo agradeciendo al Padre los momentos sublimes vividos junto al lago Villarrica, en el sur de Chile, donde Dios puso su mano para pintar un mágico cuadro de belleza y de infinito amor.

viernes, 25 de julio de 2008

Hertha (Dedicado a los amigos de los animales)

En un valle precioso poblado de muchos árboles nativos, un riachuelo corría alegre entre los robles y gualles. Ese valle se encontraba entre altas y verdes montañas. Era un lugar tranquilo donde vivía una colonia de perros vagabundos, cuidados por Eleazar el Bueno. Así era apodado porque era un hombre de buen corazón que había dedicado su vida por entero al cuidado de los animales, especialmente de los perros.

Había canes de distintas razas que Eleazar los iba recogiendo de la calle, pues sus dueños se iban cansando de ellos y los abandonaban. Lo que es la vida, mientras eran pequeños era la diversión de sus hijos, pero ya luego, despiadadamente, los tiraban a la calle, corriendo el riesgo de ser atropellados o de adquirir una enfermedad que les haría perder su calidad de vida, o tal vez morir.

A Eleazar le ayudaban varias personas en el cometido de cuidar a los perros. Estaba Rosa que se encargaba de recaudar fondos entre los amantes de los animales para el sustento y cuidado de los canes, también iba por los supermercados y restauranes, cuyos gerentes hacían aporte cada día de los alimentos que les iba sobrando.

Todos reconocían la gran labor de Eleazar, de Rosa y de todos los que de una u otra forma ayudaban en la Comuna de los perros, como así se le llamaba popularmente.

Entre otros colaboradores se encontraba Mario, el veterinario, que solícito atendía a los perros de forma totalmente altruista. Él siempre tuvo mucho amor hacia los canes desde que sus papás le regalaron uno cuando apenas contaba un año. Todavía se acuerda de Ril, un pastor alemán que fue su amigo desde temprana edad hasta que falleció ya en su vejez. Fue una gran pérdida para él. Y nunca lo ha podido olvidar.

También colaboraba activamente Marcela, una señora europea que siempre amó a los animales, pues esa cultura le vino de sus antepasados, de sus abuelos y padres. Ella era Kinesióloga, amaba su profesión y también a los perros, por lo que se ofreció para ayudar en todo lo relativo a su especialidad.

A mediados de julio llegó a la Colonia una pequeña perra pastor alemán, de apenas ocho meses de edad, que a simple vista se apreciaba que padecía de una paraplejía. Sus dos patas traseras no podían sostenerla de pie, por lo que se arrastraba lamentablemente. Su nombre era Hertha.

Ella se encontraba deprimida, apenas podía abrir sus ojos para que le rodara una lágrima de tristeza por no poder jugar con sus amigos de la Colonia.

Al verla Eleazar enseguida llamó a Marcela, a la cual le contó lo de Hertha. Ella nada más escuchar lo que le contaba Eleazar tomó su auto y se dirigió a la Colonia para hacerse cargo de la perrita parapléjica.

Cuando llegó, después de saludar a Eleazar y que éste le contara la situación de Hertha, Marcela tomó en brazos a la perrita y amorosamente le dijo:

-No te preocupes, chiquitita, te pondrás bien.

-Hertha no pudo ni contestarle de la depresión en que se encontraba. Sólo pudo agradecerle a ella con sus ojos su cálida acogida.

Marcela regresó a su hogar y le buscó un hueco en la casa de sus mascotas, pues ella tenía tres hermosos perros, los cuales, al ver a su nueva hermanita, la acariciaron y la lamieron concienzudamente haciéndole recobrar un poco su decaído ánimo.
Poco después Marcela la recogió y la llevó hacia su camilla de trabajo donde empezó a darle unos suaves masajes en las terminaciones nerviosas causantes de la patología que la tenía a mal vivir.

Mientras le hacía los ejercicios de recuperación, ella le iba hablando amorosamente:

-Hertha, querida, te vas a poner muy bien pronto. Podrás caminar y jugar con Klein, con ´Mädchen y con Friedrich.

Hertha se iba sintiendo cada vez mejor, por lo que pudo responderle:

-Gracias por lo que haces por mí, Marcela. Antes me hacía caca y me ensuciaba por lo que no era muy feliz. Y con una sonrisa en sus labios se quedó dormida plácidamente. Era la primera vez que esto sucedía, puesto que siempre dormía triste y preocupada, por lo tanto, en el sueño sólo tenía pesadillas.

Después de dos sesiones Hertha ya se podía mantener sentada sin caerse hacia los lados. Ya daba unos suaves ladridos de agradecimiento y de felicidad por los progresos en su recuperación.

Al volver Hertha con sus nuevos hermanos ya los veía jugar y se atrevía a participar con ellos en los juegos moviendo sus patas delanteras, y tratando de morderles suavemente, para demostrarles así su agradecimiento y su afecto por la buena acogida que le habían dispensado en su nueva casa.

Pasadas seis sesiones Hertha ya pudo utilizar un andador ortopédico que Marcela había conseguido para que su recuperación fuera más rápida.
-Muy bien, Hertha. Eres una paciente muy colaboradora, a este ritmo ya pronto podrás caminar sin problemas. No te vas a acordar que alguna vez fuiste parapléjica.

Y pasado el tiempo, Hertha se recuperó totalmente, haciendo una vida feliz en su nueva casa y con sus nuevos hermanos.

-Gracías, Marcela, has sido mi salvación. Seguro que hubiera muerto de tristeza por la lamentable situación en que me encontraba- Le decía moviendo el rabo de alegría y con sus ojos saltones de felicidad le lamía sus manos en señal de agradecimiento.

Marcela le sonrió y pensó en cuantos casos como éste no llegaban a sus manos, por lo que los perritos sufrían lo indecible durante toda sus vida.

-Es una alegría tenerte entre nosotros, Hertha.

Klein, Madchen y Fridriech, junto con su hermana adoptiva, formaban una buena familia y de vez en cuando iban a visitar a Eleazar y a todos sus amigos de la Colonia, con los que jugaban durante toda una tarde, mientras Marcela, Mario, Rosa y Eleazar charlaban animadamente sobre el nuevo proyecto de Comuna, puesto que en la que estaban se tenía que cerrar, por lo que debían trasladarse.

-Todo saldrá bien- dijeron todos a una.

Hertha, que se encontraba por allí cerca y que escuchó el comentario les dijo:

-Eso espero, son ustedes unos grandes defensores de los perros.

Todos sonrieron y le dijeron que se fuera a jugar con sus amigos, quese encontraban formando gran algarabía detrás de una pelota.

Hertha vivió muchos años en su nueva casa y con sus nuevos hermanos. Sólo se le notaba una ligera cojera que no le impedía divertirse con ellos y ser inmensamnte feliz.

jueves, 24 de julio de 2008

Villarrica, nuestro amor


Cómo te tocó tan hermosa casa
si no valoras el color de su piel
ni la brisa que te acaricia
ni el paisaje dulce como la miel.

Pero siempre hay una excepción
el que se deja la vida por ella
que lucha con gran pasión
¡por esta maravillosa Naturaleza!

Luchemos todos juntos
que no decaiga el esfuerzo
demos la vida en conjunto
pues otros no defenderán lo nuestro.

Hasta el final sin descanso
es una lucha de titanes
ellos lo estropean al paso
nosotros evitamos los desmanes

Villarrica Limpia Villarrica
es el principio de una pasión
Villarrica es nuestra ciudad, nuestra amiga
y le profesamos un intenso e inefable amor.

Pepe y sus tribulaciones

Pepe sudaba a mares, se revolvía en su silla. No sabía cómo había llegado hasta aquel hostal familiar, estaba un poco contrariado, pues el escándalo era impresionante.
Después de andar de pueblo en pueblo en busca de tranquilidad, había recalado en aquel poblado de montaña, a pesar de que había buscado denodadamente un pueblo costero, donde poder respirar con tranquilidad bajo la fresca brisa marina. Sería porque también le gustaba el campo, las montañas, la vegetación, el ambiente de los campesinos, la tasca del pueblo donde pasar buenos ratos charlando y jugando al mus con los lugareños
Al llegar al pueblo había tropezado con doña Clotilde que todo lo sabía y le había recomendado el hostal familiar de doña Concha.
Después de unos días de tranquilidad llegaron las hijas de doña Concha que habían estado de vacaciones en la costa, ya que allí vivía un tío materno.
La posadera tenía un pequeño hostal de cinco habitaciones, de las cuales sólo tenía alguilada dos, a él y a don Evaristo, caballero que era capataz de una gran obra que se estaba realizando en las afueras del pueblo. Casi ni se le escuchaba, puesto que salía a trabajar desde muy temprano y regresaba al hostal sólo para dormir. Sólamente los sábados y domingos desayunaba en el hostal.
Cuando llegaron las tres hijas de doña Concha se perdió la tranquilidad. La tele siempre a todo volumen, la música de regeton que parecía que iba a derribar las paredes.
Algunas veces las hijas de la posadera invitaban a sus amigas al hostal y se ponían a gritar y a saltar sobre las camas que parecía que hacían competición a ver quién gritaba más fuerte.
Los amigos de las chicas entraban y salían, ya se ponían a ver tele sobre la cama de los huéspedes comiendo palomitas de maíz y tomando coca cola, ya ocupando los computadores, la sala de estar, la cocina. Parecían los dueños del hostal.
Ya podían entrar por la mañana y salir por la noche, como quedarse a dormir en el hostal.
Doña Concha debía ser mujer de recursos porque allí se colgaba mucha gente, pero ella era feliz al ver lo contenta que estaba su prole.
Al fin, Pepe optó por irse a dar un paseo al monte, lugar tranquilo donde se encontraba la tasca de Patronio, lugar de reunión de los lugareños. Algunos de inteligencia natural sobresaliente, a pesar de no haber pisado nunca la Universidad; es más, alguno de ellos había abandonado la escuela primaria a temprana edad por haber tenido que ayudar a sus padres con su trabajo.
Al fin, Pepe volvió al hostal ya tarde, cuando sólo se escuchaban el croar de las ranas en el cercano estanque y el roncar de las niñas.

miércoles, 23 de julio de 2008

Cae la lluvia

Cae la lluvia, lluvia, lluvia...lluvia interminable. En vez de gotas caen barriles de agua, miles cada segundo, millones, centenares de millones. El agua caída forma ríos de agua pura y cristalina.

Para cruzar a la parada del autobús, o al centro comercial que está situado frente de la casa, hay que utilizar una barquilla que de nada que se forma la correntía de agua el barquero pone a disposición de los vecinos. Hay que sacar en taquilla el billete, es bastante económico, aunque la verdad que el recorrido es muy corto, quizás unos treinta metros.

El sol hace muchos días que no luce, está escondido detrás de unas negras nubes que no terminan de decidirse a moverse. Pienso que el sol ya se habrá olvidado de realizar su función. Me estoy quedando descolorido. Quizás tenga que ir a uno de estos locales de rayos uva para poderme broncear un poco.

Sigue cayendo la lluvia, cae y cae y no deja de caer a borbotones. Pienso que si salgo y me cae en la cabeza me la puede horadar hasta poner al descubierto mis pensamientos más ocultos, hasta aquellos que no están en mis niveles de conciencia.

Quizás sea una catarsis que me haga falta para poder resolver algunos problemas irresolutos que de forma inconsciente me están haciendo daño, tal vez durante decenas de años.

No para de caer la lluvia, ahora lo hace de forma más violenta aún. Parece que las compuertas del cielo se han abierto, dejando pasar miles de toneladas de agua.

Creo que las simples barquillas para cruzar la calle serán en plazo muy breve sustituidas por barcos de mayor calado, quizás los que utilizan en verano para los paseos turísticos por el lago.

La fuerte lluvia es acompañada por fuertes vientos. Vientos que durante el día producían unas enormes olas en el lago. Los surfistas se dedicaron en el día de hoy a navegar con sus tablas, a "coger olas". Lo hacían de forma genial, seguro que asistieron a buenos cursos, o quizás algunos participaron en algunos concursos internacionales en las islas Canarias o en las Hawai.

Arrecia la lluvia. No tiene visos de que pueda parar en horas, ni en días, tan vez ni en semanas. Parece que en el cielo hayan hecho acopio de gran cantidad de agua, por lo que no se vislumbra una ligera mejoría en el tiempo.

Observo cómo los perros se trasladan nadando por el río frente a la casa. Uno lleva su cabeza bastante fuera del agua para poder asir con su hocico un pequeño cesto con alimentos que lleva a su dueño, quizás impedido en su casa o tal vez no quiera empaparse o no quiera pagar el billete en la barquilla.

Toda la noche estuvo lloviendo a cántaros. Me asomaba de vez en cuando por la ventana para deleitarme con la gran cantidad de agua que caía. Me fascina ver llover, y si llueve de esta increíble forma me puedo quedar horas, extasiado, observando cómo cae ese manantial de agua. Por la mañana corrí de nuevo a la ventana del salón para gozar de tamaño panorama cuando me llevé una gran sorpresa. La Loba, nuestra pastora alemana, se encontraba delante de la verja observando el ir y venir de la barquilla. Estaba completamente empapada, pero a ella no le importaba. Sus ojos vivarachos se quedaban con todo lo que pasaba delante de sus ojos. Movía su cabeza según se fuera moviendo su objetivo, sus orejas, enhiestas al cielo, captaban todos los sonidos, por imperceptibles que fueran. De vez en cuando caminaba a lo largo de la reja que culmina la tapia que rodea la casa para poder captar el bello panorama que observaba.

Me había quedado extasiado observando el lluvioso día, habían pasado dos horas cuando mi estómago me pedía el desayuno para empezar el día con la energía y alegría de siempre.

Lluvia, lluvia, lluvia interminable que me acompaña cada minuto, cada hora, cada día. Es como una deliciosa melodía que alegra mi vida, que me inspira amor, tranquilidad, esperanza, fe....Amo la lluvia, me gustan los ríos de agua que cruzan todos mis espacios, que riegan mi espíritu, mi alma y mi cuerpo.

Espero que continúe lloviendo de esta manera durante días, semanas, años. Así limpiarán mi cuerpo y mi alma. Así podré vivir bajo la eterna melodía olvidada donde las gotas, los chorros, los barrancos, los ríos, las cascadas y las cataratas me acompañarán para siempre. Navegaré hasta tus brazos que me esperan dulcemente para traspasar juntos el umbral de la vida rumbo a nuestro destino final.

En la noche fría del invierno estrellado


En la noche fría del invierno estrellado mi mente vuela hacia ti con perseverante amor, con una inmensa alegría de tenerte siempre en mis más profundos sueños.

Ni la soledad que invade mi corazón, ni la lejanía de las estrellas más brillantes del firmamento, ni el caudaloso y furioso río me pueden separar de ti.

Cuando sueño en los fuertes y esplendorosos sauces que bordean el lago de tu vida, más fuerte es mi decisión de continuar en la misma barca, remando con fuerza, con perseverancia, con decisión.

No importa la furiosa fuerza de las aguas lacustres, ni la crecida que casi cubre mi boca, mi espíritu y mi razón.

Finalmente llegará el sol del verano que calentará mi corazón, necesitado de tu amor, de tu calor, de tu palabra y de tu ser.

Llegarás tú cual arco iris de intensos colores que derretirá mi tristeza y mi desazón por la vida.

Iluminarás mi espíritu desde lo alto de tu atalaya, con gesto sonriente y amoroso.

Con voz fuerte y cálida, sembrada de tonos de amor, dirigirás nuestra barca por sendas tranquilas de amor y paz, sin desánimo ni indecisión.

Donde el césped de intensos tonos verdes será el símbolo de un nuevo amanecer en nuestras vidas. Reverdecerá muchas ilusiones perdidas a través de años de incomprensión y desamor.

Al fin llegará la mañana de la alegría, dejando atrás negros nubarrones, sueños incontrolados y la escarcha del corazón.

Tus ojos marrones de Princesa enamorada llegarán hasta mí con la inusitada fuerza del amor, penetrando hasta las más profundas grietas de mi corazón, curando las heridas del pasado.

Tu sonrisa de musa de mis versos y cuentos fantásticos me envolverán en una ola de amor y poesía, rememorando inolvidables tiempos en que la felicidad inundó nuestros corazones en una vorágine de intensos sentimientos de amor profundo, como río benefactor de alegres y coloridas praderas.

Tu palabra cálida regará los campos de fresas y amapolas, secando las lágrimas del intenso frío que las envolvió durante la noche, volviéndose suaves y transparentes, cálidas y apasionadas, sabrosas y delicadamente lindas.

En esta alegre e ilusionante mañana caminaremos por la misma senda tomados de la mano para no separarnos jamás.

La lluvia

La lluvia cae y cae, desde la mañana a la noche. Empapa el suelo, nuestras ropas, las hojas de los árboles...todo. Pero no empapa nuestra alma que está impermeable a los avatares de la vida. A las dificultades, a los truenos y relámpagos...
No obstante, la lluvia nos deja algunas marcas, tal vez indelebles. Eso no es producto de la lluvia. Es achacable a la naturaleza humana, a la educación, al largo camino recorrido entre bosques y desiertos, entre cardos y flores. Lamentablemente no podemos quitarnos ese vestido, esas costras que nos acompañarán durante toda la vida. Debemos ver la vida sin esos condicionantes, ver la realidad tal como es. Pero eso es imposible.

La filosofía zen tiene esa meta: el ver la realidad tal como es, sin las apreciaciones personales deformadas por el color del cristal que hemos fabricado a lo largo de la vida.

Practiquemos zen para tratar de conseguir ese idílico objetivo.

martes, 22 de julio de 2008

Mi patria (de Nicolás Estévanez)



La patria es una peña,
la patria es una roca,
la patria es una fuente,
la patria es una senda y una choza.

Mi patria no es el mundo;
mi patria no es Europa;
mi patria es de un almendro
la dulce, fresca, inolvidable sombra.

A veces por el mundo
con mi dolor a solas
recuerdo de mi patria
las rosadas, espléndidas auroras.

A veces con delicia
mi corazón evoca,
mi almendro de la infancia,
de mi patria las peñas y las rocas.

Y olvido muchas veces
del mundo las zozobras,
pensando de las islas
en los montes, las playas y las olas.

A mí no me entusiasman
ridículas utopías,
ni hazañas infecundas
de la razón afrenta, y de la Historia.

Ni en los Estados pienso
que duran breves horas,
cual duran en la vida
de los mortales las mezquinas obras.

A mí no me conmueven
inútiles memorias,
de pueblos que pasaron
en épocas sangrientas y remotas.

La sangre de mis venas,
a mí no se me importa
que venga del Egipto
o de la razas célticas y godas.

Mi espíritu es isleño
como las patrias rocas,
y vivirá cual ellas
hasta que el mar inunde aquellas costas.

La patria es una fuente,
la patria es una roca,
la patria es una cumbre,
la patria es una senda y una choza.

La patria es el espíritu,
la patria es la memoria,
la patria es una cuna,
la patria es una ermita y una fosa.

Mi espíritu es isleño
como las patrias costas,
donde la mar se estrella
en espumas rompiéndose y en notas.

Mi patria es una isla,
mi patria es una roca,
mi espíritu es isleño
como los riscos donde vi la aurora.


Nicolás Estévanez - poeta canario
Esta hermosa flor es para ti
Si has entrado en busca de algo
o si sólo ha sido por curiosidad
o quizás de pasadita mirabas
no te sorprendas, éste regalo es para ti.
Con esta flor se acompaña una sonrisa
y todo mi cariño
que no puedo expresar con palabras.
Tal vez estés triste y desanimada
tal vez estés contenta y optimista
o estás con ganas de recorrer nuevos caminos
nuevas sendas hacia lo desconocido.
De todas formas estos presentes te acompañarán
y te darán más fuerza y energía
para superar los intrincados caminos de la vida.
Nunca es bueno caminar sólo,
aunque a veces lo necesitemos.
Con todo el tesoro de tu interior
y el aura que te proporcionan
las vibraciones de tu amigos
has de caminar con fe
en tus proyectos y metas.
Recibe el abrazo afectuoso de un amigo que no te ve, pero que te siente en lo más profundo de su alma.

Inmenso mar

El inmenso mar
nos lleva por el camino de la paz
por el camino de la tranquilidad
nos cura las heridas del largo invierno
durante el cual nos encontramos aletargados.

El sol, el aire, el vuelo de la gaviota
nos introducen en la magia del viento
en la magia del vuelo sin fin de la mente
nos conducen por el túnel del tiempo inexplorable
donde traspasamos rocas y acantilados insalvables.

El inmenso y cálido mar
nos revuelca entre sus blancas y suaves olas
nos mece en las aguas transparentes del olvido
nos transforma en seres armoniosos y musicales
cambia nuestra vida a sinfonías celestiales.

El azul, el inefable mar
toca cada uno de nuestros innumerables poros
sana una a una los millones y millones de células
limpia nuestra mente de las telarañas de la vida
y resurge con fuerza el auténtico amor.

El suave y bullicioso mar
nos energiza con el amor olvidado durante décadas
nos besa y nos transporta al éxtasis dorado
que parecía dormido en algún rincón de nuestra alma
el cual fluye a borbotones hasta inundarnos.

El insondable y ardiente mar
que ha hecho renacer el amor otrora ardiente
ha permitido que fluya por todos los canales
y encuentre lo que nunca debió desaparecer
para que camine a mi lado hasta el ocaso del sol.

Niña

El blanco manto del volcán
se refleja en los ojos de la artista
pugnando por salir con pasión
las alegrías y emociones de una niña.

Niña que juega con sus pinceles
mágicos como su cantarina alma
llenando el lienzo de lindos vergeles
de radiante día o lago en calma.

Sus ágiles y delicados pinceles
se deslizan con suave dulzura
recibiendo todos los parabienes
de su amor que la ama con locura.

Blanca

Eres blanca como la nieve blanca
como la blanca mañana floreada
con margaritas blancas y hermosas
tu alma blanca como la blanca paloma
que lleva una flor blanca de paz
nuestra anistad blanca como el blanco de tus ojos
tu traje blanco de novia inmaculada
perdura en tu mirada y en tu sonrisa blanca
blanca, muy blanca y nítida es tu voz
tu verso blanco, tu sentir y tu amor blancos
blanco, extremadamente blanco es tu corazón
lleno de amor, de un amor intenso y blanco.

Eres verso y poesía


Eres verso y poesía del amor
eres torrente y río de la palabra
montaña y cordillera de pasión
eres la linda niña que canta.

Cuando resuena en la llanura tu voz
cuando los caballos corren en tropel
y los pájaros cantan con el mismo son
se unen a ti para adornar mi hermoso vergel.

Eres el pincel que pinta las deidades
el amor, la paz y la dulce armonía
eres la mejor pintura de grandes verdades
tocas la más maravillosa y bella sinfonía.

Cuando tomas el vuelo de las aves
con esplendorosa sonrisa dulce y calma
te pierdes entre las nubes y los mares
acompañada de mi apasionada alma.

Aunque creas

Aunque creas que no te quiero
sí te quiero
porque si no te quisiera
como yo te quiero
sería un mal querer
y antes de quererte mal
me iría por donde vine
te dejaría que encontraras otro amor
que te diera
lo que tanto ansías
y que tal vez yo no te puedo dar.
O que crees que no te lo doy
como tú esperas que te lo dé.
Por lo tanto, quiéreme como yo te quiero
que es un querer de verdad
y de verdad quiero que me ames
pues no encontrarás otro igual:
Que te quiera como yo
que piense en ti cada momento
que sienta tu alma reír y llorar
que sienta el palpital de tu corazón
que te dé la pastillita de la mañana
y el masaje de la noche.
Que escuche tus alegres palabras
y tus amargos y agrios retos
que me haces subir al cielo
y que me dejas estrellar en el suelo.
Que ves conmigo la Luna
y nos quemamos bajo del sol.
Juntos caminaremos por el mismo sendero
unidos de la mano
llegaremos al último tramo
felices de haber decidido
emprender esta maravillosa aventura
y de arriesgarnos a caer en el precipicio
de la incomprensión y de los celos.
Con un beso pondremos el fin a esta bella pelicula
que tanto nos costó, pero felices de terminarla juntos.

lunes, 21 de julio de 2008

Cuando el alma llora

Cuando el alma llora, se desgarra en pedazos, tiras de amargura, de melancolía y de muerte. Llora el alma, lágrimas de pena, de tristeza y de zozobra. Se tuercen las líneas, se borran los poemas y se nubla el nítido paisaje del amor.

¿Qué hay de aquellas mañanas luminosas y brillantes que adornaban nuestro espíritu? ¿Qué de aquellos poemas cantarines que alegraban nuestra vida y nuestros sentimientos? ¿Qué de nuestros proyectos que atisbaban un porvenir alegre y dicharachero?

Llegó el maldito huracán y arrrasó con todo, el invencible mar violento y trágico que despojó de los más sublimes sentimientos a nuestras almas.

¿Por qué tuvo que suceder eso? ¿Fue el amor sólo un sueño, una quimera que pasó por nuestras vidas dejando sólo desolación y muerte?

Cuando una vez iniciamos el camino con sonrisa al viento, con mente blanca y corazón nítido presagiábamos una vida llena de paz, tranquilidad y amor, nubes blancas, olas blancas en un corazón blanco, pero todo se torció como los renglones de la negación de la comprensión, de la empatía, de la solidaridad, del amor.

¿Qué esperamos ahora? ¿Que la nube blanca vuelva a volar sobre nuestras almas para que nos pulverice con la esencia del amor, del equilibro, de la razón?

Esperemos que la paloma mensajera nos traiga la ramita de olivo, con la semilla del amor.

La esperanza es lo último que se pierde, pues hay siempre un lugar para nosotros en el inmenso océano, para vivirlo con intenso amor con el fin de llegar juntos más allá de la la línea del horizonte de nuestras vidas.

Camino hacia la Luz


El tiempo avanza inexorable
y yo me quedo extasiado
en la puerta de mi casa
al contemplarlo.
Veo pasar el cadáver de mi amigo
y el de mi enemigo
me mira atravesado aquel vecino
y me sonríe el alegre muchacho.
Miro el reloj, ¿para qué lo hago
si nadie me espera?
¿Para qué correr si ya el sol se oculta
por el horizonte detrás de las montañas?
No hay luz, sólo la lúgubre vela me acompaña
un pedazo de pan y un vaso de leche
y una profunda reflexión sobre mi vida
¿dónde están mis familiares?
¿dónde los innumerables amigos?
¿dónde los títulos universitarios?
¿y los premios y reconociemientos?
Estoy sólo ante la delgada línea del horizonte
me dispongo a partir solo
solo con mis pensamientos
con mi realidad, ¿triste?
No, simplemente hice lo que quise hacer
luché, me caí, volví a levantarme
hasta que decidí retirarme
en paz conmigo mismo
con la sola compañía de mi cuerpo y de mi alma
y me dispongo a atravesar los umbrales
de la noche, la cual será resplandeciente
alegre, pacífica, radiante...
me espera la luz
que me acompañará para siempre.

Madre siempre en el recuerdo


Una madre siempre se lleva en el fondo de nuestro corazón. Siempre se lleva en el recuerdo, en la sangre, se lleva en los genes, en los poros, en el silbo del viento y en el canto mañanero de los jilgueros. Una madre siempre dirige nuestros pasos, aun en el más allá, una madre siempre nos mirará con ojos amorosos, incluso desde lejanas tierras, o desde los valles celestiales junto al Padre.

Pelirrojo, el perro fiel

Pedro era un señor de unos cuarenta años que vivía en una ciudad española. Su esposa hacía unos años que había fallecido, por lo que él vivía solo en una casa muy grande.

Un día se le ocurrió la idea de tener un perro, de esta forma no se encontraría tan solo. Con esa intención se dirigió a la Asociación Protectora de Animales y se fijó en uno que tenía buen porte, pero la mirada triste. Estaba flaco y parecía enfermo.

El veterinario le explicó la historia de este perro, llamado Pelirrojo:

-Hace dos semanas lo trajeron porque se estaba muriendo de inanición. No quería comer pues se encontraba deprimido, debido a que un auto había atropellado a su novia, una perrita llamada Canela. Fue una gran conmoción para él, ya que presenció el accidente y quedó traumatizado. En dos semanas se ha mejorado, pero avanza muy lentamente en su recuperación.

A Pedro le impresionó la historia de ese perro, por lo que de inmediato decidió adoptarlo.

Lo llevó al veterinario, el cual le hizo una revisión general y le dio unas vitaminas para que cogiera fuerza y recuperara el apetito.

Pronto empezó una rápida mejoría. El dueño de Pelirrojo le daba mucho cariño. Lo sacaba a jugar al campo y a la playa. Lo llevaba para que jugara con otros perros y le ponía música relajante cuando estaba nervioso, y música alegre cuando se encontraba deprimido.

Con tan buena atención y cariño Pelirrojo se encontraba cada vez más feliz en la casa de Pedro.

Así transcurrieron los siguientes diez años hasta que un día, cruzando un paso de cebra, Pedro fue atropellado. Quedó malherido y fue llevado con urgencia al hospital donde quedó ingresado en la UCI.

Pelirrojo se lamentaba:

-¿Cómo es posible que me suceda esto a mi? Primero atropellaron a mi novia y ahora a Pedro, mi dueño, que se ha portado tan bien conmigo. Yo lo quiero tanto que si él fallece, yo moriré de pena y de tristeza.

Cada día a las cinco de la madrugada cruzaba la ciudad desde su casa vacía, pues le faltaba su dueño, hasta el hospital para esperar a que saliera. Allí permanecía en la puerta todo el día, ajeno al desaliento.

Su amo sólo sobrevivió al accidente unas pocas semanas y fue enterrado en el cementerio de la ciudad.

Ajeno al fatal desenlace, Pelirrojo estuvo siete años cruzando la ciudad cada día para ir al hospital a visitar a Pedro, y regresando a su casa muy tarde. Este perro era una institución en la ciudad. Todos conocían su historia. Lo veían caminar triste por las calles y cruzar los pasos de cebra. Todos los peatones y los automovilistas le cedían el paso. Y las enfermeras y otro personal del hospital le echaban de comer cada día.

Un día un morista descuidado atropelló a Pelirrojo. Esto ocasionó una conmoción en la ciudad, puesto que era muy querido por todos. Se apreciaba mucho la fidelidad y el amor por su dueño.

En recuerdo de este perro ejemplar se erigió una escultura en una plaza cercana al hospital, donde tanto tiempo esperó por su dueño.

En la placa figura la siguiente inscripción: Homenaje a Pelirrojo, el perro fiel.

Semilla

Somos semilla de vencedores.
Caminamos con la frente alta
con suma honestidad
con fe, con ilusión
con perseverancia
con alegría.
No importa que caigamos
nos levantamos una y otra vez.
Caminamos de la mano
de la mano del Creador
que nos da inmensa fuerza.

Qué sería


¿Qué sería de mi vida sin tu amor?
Habrá innumerables cordilleras
inmensos mares con tiburones
aves feroces y depredadoras
que me impidan el camino hacia ti.
Habrán dificultades casi insalvables
malentendidos que nos lleven hasta el abismo
desencuentros que nos hagan tomar caminos divergentes
pero siempre llegaremos al lecho del amor.
Allí abriremos nuestras almas y nuestros cuerpos
nos fundiremos en el más profundo de los abrazos
germinaremos nuevas semillas de amor y paz
que harán que nuestro amor sea rocoso y firme.
Caminaremos por campos de rosas y azahar
nos fundiremos en un solo corazón y una sola alma
cantaremos la melodía del inefable amor eterno
hasta volar juntos para siempre más allá de las estrellas.

Cosas que aprendí

Hay tantas cosas que uno aprende, tantas experiencias vividas, muy buenas o pésimamente malas, he conocido a gente maravillosa y a otras que me hicieron mucho daño...
He tenido sueños maravillosos, algunos de los cuales se hicieron realidad. También he tenido horribles pesadillas que me han llenado el alma de sufrimiento y terror...
He aprendido tanto de la vida, de otras personas que me han hecho que ahora valore las pequeñas cosas, los pequeños actos de amor, la palabra amable y cariñosa, el callar antes que ofender, el retirarme de la persona que me encoge el alma antes de acercarme para recriminarle su actitud. He aprendido a acercarme a los niños, los cuales con su inocencia ven el mundo sin maldad, sólo expresan lo que ven y lo que sienten sin ponerle otro color, oscuro o claro, de experiencias anteriores. He aprendido a ver con los ojos del alma, a valorar las virtudes del pobre, a considerar a las personas por lo que son, por cómo son, antes de hacerlo por su poder o por su imperio económico.

Paz

¿Tienes paz en tu corazón?
¿Te brillan los ojos cuando miras a la Luna?
¿Te pones colorado cuando ves a una linda chica?
¿Te alegras de los éxitos de los amigos?
Es hora de amar
es hora de sonreír
es hora de cantar
es hora de vivir.
Disfruta del momento
del día y de la noche
que te acaricie el viento
en la playa o en el bosque.
Agradezco a las manos que pintaron el mundo
las montañas, los bosques y los ríos
para disfrute del rico y del vagabundo
todo lo que vemos son regalos míos.
Cada paso, cada instante
cada suspiro, cada sonrisa
cada pensamiento brillante
que sea un soplo de vida.

Unidos

Pedimos a nuestro Señor
que nuestros corazones atados
sigan viviendo con pasión
unidos de pies y manos.

Que no termine la aventura
que está llena de fe e ilusión
es una unión limpia y pura
e impregnada de emoción.

Que cante el nítido viento
que nos acompañen las olas
sublimamos cada momento
nuestras almas no volarán solas.

Tú y yo

Yo soy yo
tú eres tú
juntémonos los dos
tú y yo
para descubrir
el placer del amor
para volar juntos
por el espacio ilimitado
por el inmenso océano
por la extensa sabana.
Entonces sublimaremos el momento
hasta elevarnos y perdernos
por el universo infinito
y caeremos extasiados
en el inefable lecho de amor
para nunca más volver.

Sueño


Sueño que sueño
que estoy soñando
que soy tu dueño
y a tu lado ando.
Sueño que soy tu dueño
que nos miramos a los ojos
y es tanto nuestro empeño
que volamos a nuestro antojo.
Soy tu dueño en el sueño
y en algunos se hacen realidad
por este camino bello
el amor podemos conquistar.

Riamos


Riamos todos
riamos sin parar
dejemos viejos lodos
¡empecemos a triunfar!
Una sonrisa alegra el corazón
del que sonríe y del que la recibe
vivamos con auténtica pasión
es feliz el que la percibe.
Te regalo un beso y una flor
un te quiero, una sonrisa
una caricia y una canción
eres del mar la brisa
que me alegra el corazón.

Del dolor a la alegría de la vida

Caminas con desesperanza, con amargura, la vida te ha llevado por la senda de la tristeza y el dolor. Ves todo negro, todo es pesimismo y desesperación.

Hasta que una mano amiga se posó en tu hombro y te inundó de sus vibraciones positivas, de su ilusión por la vida, de su optimismo, de su alegría. Entonces ves el principio de un camino distinto, lleno de esperanza, de fe, de agradecimiento por las experiencias vividas, por las personas que conociste.

Miras al cielo y ves una luna sonriente y unas estrellas que te elevan el ánimo, que te hacen ver la vida de manera diferente.
Observas el sol radiante que cada día nos acompaña, ves las montañas que no se inmutan al paso de los siglos, de unos árboles milenarios que se resisten a morir y son testigos del tiempo.

Es hora de cambio, es hora de cerrar heridas, de abrir nuevas puertas. La puerta de la vida te espera, no más amargura, no más remordimientos, no más darle vueltas al pasado.

Ahora la vida se te presenta de color esperanza, observas la sonrisa del niño y la palabra sabia del anciano, los distintos colores de las margaritas y el intenso perfume de las rosas.

Eres Luz en el camino, víve con intensidad. Mucha gente te ama, abre los ojos del alma y verás las maravillas que te tiene reservadas el Señor.

Me alegro


Me alegro que estés alegre
porque la alegría es poesía
y si es alegría de una amiga
en cuanto antes llegue
y a mi alma bendiga
me sentiré feliz
y muy dichoso
de tenerte a ti
con espíritu hermoso
desde el principio al fin.

La vida corre

La vida corre
y nosotros con ella
bajémonos del tren
no la encuentro bella.
Ven, amor, ven
refugiémonos en el mar
llenos de amor y fe
juntos hasta el más allá.

Hermosos son los sueños

Hermosas son las palabras, como hermosos son los sueños.
Lo peor que podemos hacer es tratar de dominarlos
de dormir, de ocultar, de matar los sentimientos.
Si uno ha amado intensamente a una persona
aunque la quiera olvidar, siempre estará presente
en algún ignoto rincón de nuestro ser.
Si queremos olvidar a alguna persona
si deseamos fervientemente desterrar de nuestra mente
algún desagradable incidente, enfemedad o disputa
no tratemos de ahogarla en el más hondo mar de nuestro corazón.
Pensemos que lo tenemos muy dentro, que está en reposo
que no nos molesta, que no nos preocupa, que no nos hiere
y que si algún día soñamos con alguien o con algo
que no deseamos recordar, que no deseamos sentir
invitémoslo a salir de nuestra mente con la misma naturalidad que llegó.
Sería terrible soñar con todas las mujeres que amé
en todos los terribles momentos que sorteé
y con cada ilusión que quedó en el camino.
Estoy viviendo mi vida en paz y en armonía
y no quiero que los sueños me hagan perder esa tranquilidad
y esa alegría y ganas de vivir que se necesita
para cruzar la delgada línea del horizonte de mi vida.

Mayo presente

Mayo presente
el otoño frio y sin lluvias
con el Chaitén ennegreciendo todo
cubriendo de cenizas, de dolor y miedo
toda la zona, hasta llegar a Buenos Aires.
Sigue mayo con paso firme
sin prisas, pero sin pausa
cada día nos trae alegrías y sinsabores.
Nos acompaña la salud...¡alabado sea el Señor!
Y para los que no se encuentren bien, les enviamos
todo nuestro afecto, todo nuestro cariño
y les deseamos todo lo mejor
que se cumplan todas sus expectativas
todas sus ilusiones.
Nosotros quedaremos contentos con sus logros
y nos entristeceremos con sus agobios y frustraciones.

Buenos días

Buenos días...

El cielo está encapotado, gris plomizo, no se esperan lluvias, pero sí un intenso frío, unos 9ºC. Al fondo puedo observar el lago Villarrica entre el frondoso bosque que diviso desde mi ventana. Al fondo del lago, montañas bajas, parte peladas, y otra parte cubiertas de verde.

Frente a mi ventana frontal observo a Drako, nuestro pastor alemán, que duerme plácidamente en su canil al aire libre, sobre ripio, pidrecitas que le colocamos para evitarle los charcos y la humedad. Por lo visto, ésta no es una temperatura muy fría para él, acostumbrado a caminar bajo la fría lluvia, bajo el granizo y bajo la nieve.

En estos momentos no corre ni un ápice de aire, las ramas de los árboles no se mueven, se encuentran muy quietas, como si quisieran prolongar el sueño nocturno. El canto de los pájaros les ayuda a seguir en ese soporífero estado de semiinconsciencia.

Por la noche no hubo mucho frío, no aparecieron los coches cubiertos de hielo, tampoco la verde alfombra que cubre todo nuestro condominio.
Es muy peligroso viajar en coche por la mañana temprano, antes de salir el sol, puesto que las carreteras son una pista de patinaje, donde los vehículos se deslizan y van a parar a la cuneta. Sólo empiezan a ser transitables cuando el sol produce el deshielo de las vías y el hielo se convierte en agua que va a parar al cercano lago.

Ya a van a dar las nueve y me espera un suculento desayuno para recuperar las fuerzas con el objeto de empezar las labores cotidianas con alegría y optimismo.

Va a ser un día excelente, empiezo con buen ánimo y excelente humor.
Espero que ustedes también tengan buenas perspectivas en el día de hoy.



El salto del León


Al pie del Volcán Villarrica está cobijada Pucón, ciudad eminentemente turística. En ella predominan los negocios de restauración y los de artesanía. También los hay dedicados al turismo de aventura, como subida al volcán, navegación por el lago, surfing, esquí acuático, canopy, rafting en los ríos Trancura o en el Palguín, cicloturismo, trekking, etc.

Es sábado por el mediodía. Hace calor, puesto que ya se aproxima el verano, el cual empezará el 21 de diciembre. Pucón recibe ya a muchos turistas que han adelantado sus vacaciones estivales o bien se han venido a pasar unos días, aprovechando el largo puente de la Concepción.

Mi compañera de viaje y yo decidimos darnos un chapuzón en el lago Villarrica, aprovechando el estupendo día que hacía, en una hermosa playa con vegetación que llega casi hasta la orilla, de tal forma que las olas juegan con los árboles haciéndoles cosquillas e incitándolos a reír de buena gana. Después de pasar una mañana digna de los más importantes dignatarios, tomamos un ligero almuerzo en un restaurante, cuyos propietarios cruzaron la Cordillera a asentarse en este bello paraje, dándole un puro sabor argentino: la construcción es totalmente de madera, con unos troncos de todos los tamaños y grosores entrelazados artísticamente, allí se sirve unas carnes a la brasa que son una delicia, carne traída de la Pampa argentina...

Más tarde decidimos hacer una excursión en auto hasta Curarrehue, que se encuentra en el Camino Internacional hacia el vecino país, Argentina.Tomamos la carretera que va desde Pucón hasta Caburgua y a mitad de camino de ésta nos desviamos por el Camino Internacional. Nuestro destino es Curarrehue que se encuentra a 29 km desde el inicio del Camino que nos llevará a Argentina. Durante todo el trayecto nos acompañaron los árboles como fieles amigos que nos alegran la vista y el corazón. Hileras de álamos, altos y enhiestos hacia el cielo, nos sonríen y nos saludan a nuestro paso. Los gualles, los pinos y los tepas hacen coro con el suave viento para amenizarnos el camino con una dulce melodía, con este instrumento de viento natural. El volcán Villarrica, blanco y majestuoso rey de la Araucanía Lacustre, nos saluda con sus impresionantes fumarolas al viento. La principal, por el cráter que se encuentra en su cima, expulsa gran cantidad de humo que es inequívoca señal que se encuentra vivo y con ganas de hacerse ver y escuchar. En su interior corre una energía superior a la atómica: la fuerza de la Naturaleza, incontenible cuando quiera hacerse realidad, cuando desee expresar su inefable potencial. Ríos de fuego y lava se cuecen en sus entrañas, pero de momento sólo se atisba su enigmática fuerza en sus fumarolas al viento, como recordándonos que está ahí en su plenitud de grandeza y poderío. Por la falda del volcán que mira hacia la ciudad de Pucón se puede observar otro cráter más diminuto, por donde una fumarola más pequeña va formando nubecillas de humo blanco.A veces expulsa humo gris oscuro, formando espesas nubes de ese color, mezclándose con los altostratos y altocúmulos blancos de formas sorprendentes que adornan los cielos de la zona lacustre.Todo el camino hasta Curarrehue es espectacular, riachuelos, corrientes de agua, ríos, bosques, inmensos prados pintados de verde de distintos tonos, adornados con vacas, toros, ovejas, caballos y unos pequeños conejos que vemos corretear alegres de mata en mata, como jugando al escondite.

Llegamos a Curarrehue y nos saluda la Cordillera que se eleva hacia el cielo y desde sus altas cimas nos saludan, con sus faldas cubiertas de un frondoso bosque de hermosos árboles nativos.

El río Trancura ya pasa alegre con las aguas del deshielo, poco después de su nacimiento en la Cordillera de los Andes, junto al volcán Lanín, en Argentina. El inicio del Trancura lleva el nombre de río Puesco. La parte inicial del río es diferente a los ríos chilenos, con grandes saltos y escalones, casi como la de los alpinos europeos.

Una vez que salimos de Curarrehue hacia Pucón nos encontramos con un precioso meandro del río que se fue abriendo camino como pudo entre el bosque y las rocas. Junto a este meandro del río Trancura pudimos observar un gran campo recién pintado de verde, con el césped bien cortado por las vacas, caballos y ovejas. En su ribera se estableció hace tiempo un hermoso árbol con un follaje muy tupido, en forma de copa. Se parece a una señora gruesa y robusta que acoge a todos sus hijos, y es protectora de ellos y de su intimidad. Sólo tiene dos ventanas por las que entran los pájaros que han aposentado sus nidos en su interior y donde se encuentran seguros.

Continuamos en dirección a Pucón hasta encontrarnos con la desviación hacia las termas de Palguín. Desde dicha carretera hacia el interior, a unos diez kilómetros, se llega a las termas. Lugar idílico rodeado de bosques, ríos, montañas, cascadas y mucha tranquilidad. La temperatura media de sus aguas durante todo el año ronda los 30°C.

A unos metros más arriba observamos el cartel que nos indica la entrada hacia el Salto del León. Una vez pasado todo el camino lleno de bellezas extraordinarias nunca pudimos imaginar que nos encontraríamos con lo máximo en cuanto a esplendor de la Naturaleza. Se abría ante nuestros ojos un enorme semicírculo boscoso, lleno de coigües, tepas, robles y otras variedades de árboles nativos en menor cantidad, como ulmos, cipreses y raulíes. Algunos de ellos de cientos de años que miran desde lo alto el paso del tiempo, felices de percibir la música del riachuelo que procede del salto de agua, del murmullo de la suave brisa y del canto de los pajarillos que en ellos anidan, o simplemente se posan en sus ramas como saludo de buenos vecinos. Especialmente llamativo es un enorme y espectacular coigue que tiene más de mil años de antigüedad. El grosor de su tronco es tan grande que seis hombres unidos por sus manos no lo podrían rodear, y una altura de muchos metros que no sabría precisar. Tan majestuoso árbol nos llena de admiración y de sorpresa. ¡Cómo ha visto el transcurrir del tiempo! Ajeno a todos los avatares del hombre sobre la Tierra. No sabe de conquistas, ni de invasiones, ni de guerras, ni de hecatombes naturales o producidas por la mano del hombre. A su lado yacen enormes troncos que cayeron por la fuerza del hacha o carcomidos por las termitas o distintas enfermedades. Los hay muy gruesos, posiblemente milenarios, los hay jóvenes que no pudieron sobrevivir a tales ataques. También hay gruesos troncos cortados como si sirvieran de asientos para los visitantes. Seguimos caminando y ya percibimos, además del murmullo del río, el rugido del león que se lanza desde lo alto del cerro, y cayendo en picado, se va a estrellar sobre la roca, dulce cobijo de sus aguas durante miles de años. Es una roca muy grande donde se forma una laguna, pero es tanta el agua que cae alborotada y en busca de sueños escondidos que no se detiene en ese lecho, sino que se precipita más abajo, hacia el pie del cerro donde se forma una segunda laguna. Allí no para mucho tiempo el agua, sino que ávidamente corre río abajo, en un manantial cristalino y fresco procedente del deshielo del volcán Quetrupillán, también llamado "El Mocho", por su figura recortada debido a una gran explosión que hizo desaparecer la mitad de la montaña. En la actualidad tiene 2.360 m. Está situado en el Parque Nacional Villarrica, en el Sector de Quetrupillán.

Es curioso que el volcán Lanín, en Argentina, con el Quetrupillán y el Villarrica están situados en una línea imaginaria en sentido este oeste.Toda la zona del volcán Quetrupillán está cubierto de coigües y araucarias, y en su interior se forma en primavera una "laguna azul".

Seguimos contemplando el Salto del León, es espectacular, grandioso. Es la arquitectura genial de la Naturaleza, o de la mano de Dios. Las aguas caen en vertical desde 95 m de altura; al chocar en la roca, donde se encuentra la primera laguna, rebota juguetona y la brisa se encarga de jugar con ella y la traslada hacia la pared del cerro contiguo al salto. Entonces entra en juego el sol que descompone la luz blanca del agua en un espectacular arco iris, donde predominan los colores naranja, amarillo y violeta.

Este salto de agua es permanente, de verano a invierno. Y el arco iris también, siempre y cuando haya sol y una ligera brisa levante las cortinas de agua.

La combinación de los colores del arco iris con la musicalidad producida por el gran salto y la eterna melodía del río, más el canto de los pájaros, los suspiros de los vetustos árboles y el silencio del frondoso bosque hace que caigamos en un éxtasis, en una increible admiración por los dones de la Tierra que están a nuestra disposición para poder disfrutarlos.Tanta belleza transporta a uno hasta niveles superiores de conciencia, quedándome por largo rato extasiado y sorprendido por los prodigios de la Naturaleza. Al fin, los tordos, diucas y zorzales con sus trinos nos despiertan del sueño que tuvimos: vimos una cascada maravillosa, en un paraje incomparable, al tiempo que escuchábamos la eterna melodía olvidada. Volvimos sobre nuestros pasos con pena por dejar tanta maravilla y espectacularidad atrás, prometiendo regresar con más tiempo para poder admirar tanta belleza. De regreso en auto hacia la carretera principal pudimos observar a algunos monitores de rafting, los cuales se encontraban preparando sus equipos para los siguientes grupos que ya llegaban en minibuses. El río Trancura es uno de los más idóneos para practicar este deporte de aventura.

Al fin llegamos a Pucón y decidimos descansar para ordenar nuestras ideas y recapacitar sobre la inefable excursión que habíamos realizado. Tomamos un café en una céntrica cafetería, comentamos la estupenda jornada realizada, al mismo tiempo que hacíamos votos para volver con más tiempo y captar aún mejor tan inmenso tesoro de la Naturaleza.

Bigger, el perro grandote

-Esta es la clínica que me recomendaron unos perros amigos míos en Pucón- Comentó Bigger en voz alta.
Un campesino que por allí pasaba vio al enorme perro de color canelo claro que miraba fijamente el cartel de la Clínica y le preguntó:

-¿Que le ha pasado, amigo?

Bigger con voz lastimera le contestó:

-Verá, señor. Yo iba tranquilamente caminando, sin molestar a nadie cuando un gamberro me tiró piedras. Yo corrí, pero me caí y se me partió una pata. Luego un perro malo me dio una gran mordida en el lomo.

-Pobrecito, está usted muy malherido. Pero también lo veo muy débil.

-Así es, señor. Hace una semana emprendí el camino hasta llegar aquí. Gente buena me ha ido alimentando por el camino. Ellos querían curarme, pero tenía mucha fe en Gisa, la doctora de esta clínica.

Bigger se despidió del señor. Lentamente se dirigió hacia la puerta, tocó el timbre y cayó desmayado.

Cuando Gisa abrió la puerta y vio ese perro enorme tirado en el suelo inconsciente, llamó a su marido y entre los dos lo llevaron hasta un lugar donde pudieran acostarlo.

Cuando la doctora lo examinó se dio cuenta que el perrazo estaba muy mal. Lo abrigó, le dio un biberón con alimento y lo dejó descansar.

Al cabo de muchas horas despertó y Gisa aprovechó para curarle la herida. Luego le puso gran cantidad de comida que devoró al instante. Bebió mucha agua y se quedó dormido rápidamente.

Estuvo durmiendo día y medio. Cuando se despertó, comió y bebió mucho y se quedó dormido de nuevo. Esta vez estuvo durmiendo dos días seguidos.

Gisa estaba atenta para cuando se despertara llevarlo a la Clínica de Marcos, el veterinario "amigo de los animales", pues sentía un gran amor por ellos. Le escayoló la pata rota y le curó la herida.

Como Bigger estaba mejor, Gisa lo dejó fuera de la valla de su casa, para no mezclarlo con sus perros, ya
que el Moreno, el macho de la casa, era muy celoso. En ese lugar estaría bien atendido.

Bigger comió y al terminar trepó por la valla de dos metros de altura y se introdujo en el patio de la casa de Gisa. Ésta, al percatarse de eso, le dijo cariñosamente:

Bigger, no puedes entrar porque Moreno es muy celoso y habrá problemas. Así que te quedarás aquí que yo te atenderé muy bien.
El gran perro no contestó, sólo la miraba con sus grandes ojos.

Lo puso fuera y ella se marchó a su casa.

Al poco rato se dio cuenta que Bigger había trepado de nuevo y estaba echado tranquilamente en su patio.

Otra vez lo situó por fuera de su valla, explicándole nuevamente las razones de esa determinación.

No obstante, poco después ya estaba dentro otra vez.

Ante esto, Gisa decidió dejarlo en el patio, esperando que no tuviera problemas con Moreno.

El marido de la doctora le construyó una bonita casa a Bigger y la colocó en el extremo contrario a donde estaba situada la de Moreno.

Lo llevaron a su casa, pero no quería entrar.

El matrimonio no sabía el porqué Bigger no quería pasar a su casa, ya que era muy bonita, de colores alegres y muy espaciosa. Al fin, el marido le hizo una ventana en la pared posterior de la casita del perro. Inmediatamente entró y se puso a observar por la ventana. Entonces se echó muy tranquilo. Ya era feliz en su nueva casa.

Después de algunas semanas ya Bigger se había recuperado totalmente.

Bigger se llevaba muy bien con todos los perros y gatos de la casa, excepto con Moreno. Pero se mantenían alejados uno del otro y no pasaba nada, aunque Moreno lo miraba con ojos recelosos.

Cierto día una gata parió catorce crías. Eran muchas para cuidarlas, puesto que se había quedado muy débil. Bigger se percató de eso y los acogió como propios. Los cobijaba entre sus patas. Les daba calor y los lavaba, lamiéndolos con su lengua.

El los contaba y si le faltaba alguno lo recogía con su pata y lo colocaba junto a los demás.

Un día Gisa vio que Bigger estaba acostado fuera de su casita. Fue a ver por qué motivo no entraba. Al fin vio que su cama estaba ocupada por tres crías de la gatita y no las quería despertar.
Lo mismo sucedió con dos cachorros de perro que fueron de visita a la casa de Gisa. Se acostaron en su cama y éste prefirió dejarlos descansar y quedarse velando su sueño, así nadie los molestaría.

Finalmente llegó el día en que tuvieron que buscarle un amo a Bigger, debido a su incompatibilidad con Moreno.

Gisa le explicó con mucho cariño a Bigger el motivo de su decisión.

-Querido Bigger, sabes que Moreno es muy celoso y no puede haber dos machos en el patio. Tengo un amigo que se hará cargo de ti, será un buen amo que te cuidará y serás feliz con él. Además, te iremos a visitar a tu nueva casa cada semana.

Bigger no contestó nada y con lágrimas en los ojos le dio un abrazo a Gisa y a cada uno de los perros y gatos del patio. También le dio un abrazo a Moreno que lo aceptó de buen grado porque se iba a marchar, ya no lo tendría nunca más cerca de él..

Bigger fue feliz en su nueva casa con su nuevo amo. Gisa todos las semanas, con algunos de sus perros y gatos, lo iban a visitar.

Todos se quedaron contentos porque Bigger se encontraba bien y era feliz; y tenían la oportunidad de visitarlo todas las semanas.

Paseo con mi Loba

Hoy salió el sol, ¡por fin!
A pesar de que está anunciado que seguiría lloviendo hasta el próximo viernes, dejó por un rato de llover. Unos tenues rayos de sol que iluminaron mi dormitorio, mi casa y mi espíritu. La verdad que tales rayos me sorprendieron en la cocina tomando desayuno y viendo las últimas noticias en la tele. En ese momento decidí que había que aprovechar el buen tiempo para salir a dar un paseo al lago.
Saludé a la Loba, mi pastora alemana, y le prometí que le pondría su comida antes de irnos de paseo, ya que ella es mi fiel compañera de esparcimiento. Hoy tendría un extra, pues normalmente salimos a dar un corto paseo cerca de la casa. Justo al lado del centro comercial hay un bonito espacio cubierto de césped y con unos estrechos caminitos que me recuerdan a mi niñez cuando conducía mi coche construido de cañas, madera y lata por aquellos angostos caminitos bordeados de hierbas.
En el lugar donde paseamos la Loba y yo diariamente tiene un desnivel donde discurre un riachuelo. Ella baja rápido y se pasea arriba y abajo husmeando y buscando en qué entretenerse. Algunas veces juega con unos perros que suelen andar por el lugar.
Nos preparamos y nos dirigimos hacia el lago. Hacía tiempo que no íbamos tan lejos. La Loba corría acá y allá. Se metía en el lago, sumergiendo parte de su hocico. Volvía hacia la tierra y corría entre el espeso matorral que bordea parte del lago por esa zona.
Finalmente empezó a lloviznar, clara señal de que el sol comenzaba a retirarse. En ese momento nos dirigimos hacia la casa y casi al llegar empezó a diluviar.
Estábamos contentos del paseo y de haber aprovechado los momentos en que el sol se dignó a asomar su cabeza entre medio de las nubes y deleitarnos con unos luminosos rayos que, aunque no calentaran, iluminaban nuestra cara y nuestro espíritu.

Serapio, el vendedor de leña

El invierno en Villarrica es muy frío, tan frío que se le congelan a uno la sangre y la piel, los músculos, las uñas y los dientes... Hasta las ideas.
Sin embargo, un canario como yo, acostumbrado a estar en mangas de camisa y en short por las cálidas tierras de mis islas, no pasa frío en estas tierras de la Araucanía, en la IX Región de Chile.
Por la calle voy abrigado como lo hiciera un esquimal en las tierras polares. Cuando el sol se marcha a tierras cálidas, el cielo se puebla de nubarrones negros, amenazando con una lluvia intensa y pertinaz, que lo mismo puede durar unas horas, unos días, o tal vez semanas. El frío viene muchas veces acompañado por unas ráfagas de viento helado, tal vez procedente del vecino volcán Villarrica, ya cubierto totalmente de nieve. Su visión desde la ciudad del mismo nombre es espectacular. Muchas veces me sitúo al lado del lago a admirar el niveo manto que cubre el volcán, extendiéndose mi visión unos veinte kilómetros del enmarañado bosque chileno entre el plácido lago y la impresionante montaña de fuego con su permanente fumarola al viento
Voy abrigado hasta los dientes, no faltándome el gorro de lana que me cubre incluso las orejas, una bufanda que sólo me deja los ojos sin tapar, varias piezas de ropa de lana, cubriendo todo con un gran impermeable que me llega hasta los tobillos, con varios pares de calcetines de lana, y calzándome unas botas de suelas altas y reforzadas contra el frío y el agua.
Las botas están preparadas para poder atravesar las calles inundadas de agua, cruzar los riachuelos que se forman en varias avenidas, como en la que vivo, por la cual discurre un pequeño afluente del río que fluye hacia el lago que se encuentra muy cerca de mi casa.
En nuestro hogar no se pasa frío. Está acondicionado para soportar el crudo invierno. Ventanas con doble cristal, pisos de madera con gruesas alfombras, unas estufas eléctricas y de gas móviles que se pueden acondicionar en los lugares que se precisen y dos estufas de combustión lenta, por lo que se usa leña para calentarnos.
Solemos comprar leña de hualle, de tepa y, en último lugar, de pino oregón, pues contamina más que las demás clases de leña; éste produce una resina, al quemarla en la estufa, que obstruye en poco tiempo el cañón, por lo que el deshollinador debe ir con más frecuencia cuando se utiliza este último tipo de leña.
En la agenda de mi celular tengo los nombres de varios vendedores de leña que con el paso del tiempo he ido conociendo, preguntando a amigos y conocidos, aquí y allá, o encontrándome por casualidad en la calle con ellos cuando estaban estacionados con sus camionetas cargadas de leña o disponiéndose a descargar, como fue el caso de Serapio. Le abordé y le pregunté que si vendía leña. Después de asentir y hablar un rato sobre las condiciones de la leña, precio y demás tomé el número de su celular para cuando me hiciera falta.
Serapio era un señor de unos sesenta y cinco años, de mediana estatura, aproximadamente 1.65 m, delgado, un poco encorvado por el trabajo y el paso de los años, ya que había empezado a trabajar desde niño hasta ahora.
Un día necesité leña y mis proveedores habituales no podían servirme o no pude contactar con ellos, por lo tanto llamé a Serapio y quedamos en la cantidad de leña, en el precio y en la hora que vendría a mi casa a descargarla. Habíamos quedado en que sería de hualle, que es la mejor, y que me la entregaría picada. Me dijo que a la una de la tarde estaría en mi casa.
Eran ya las dos y no había llegado, por lo que lo llamé a su celular y me informó que en ese momento saldría de su casa con la leña, que se había retrasado por problemas con su camión, y que tardaría una media hora en llegar.
Eran ya las tres y media y no llegaba el caballero, ya estaba preocupado por su tardanza, por lo que pensé en llamarlo a su celular, pero en ese preciso momento la Loba, mi pastora alemana, con sus ladridos me avisó que había alguien en la verja. Me acerqué allí y me percaté que era Serapio.
Miré para todos los lados a ver dónde se encontraba el camión con la leña y no la vi por ninguna parte. Con cara de sufrimiento y pena me dijo que se le había quedado su vehículo en pana por falta de combustible a unos dos kilómetros de allí, que si le podía prestar tres mil pesos y una garrafa para poder ir a comprar bencina.
Enseguida le dejé la cantidad que me solicitaba, así como la garrafa y me ofrecí a llevarlo a la estación de servicio a comprar el combustible y dejarlo donde se encontraba su camión, ya que quería dejar la leña bien resguardada antes de que lloviera o se hiciera de noche.
Compramos la bencina y pasé a dejarlo junto a su camión y regresé a casa a esperarlo, en unos minutos ya estarían descargando.
Pasó otra hora y no aparecía. Preocupado tomé el camino hasta el sitio donde lo había dejado poco tiempo antes y me lo encuentro en plena faena con una rueda de su vehículo. Me dijo que había tenido que pedir prestada una porque la suya estaba inservible y no tenia ninguna de repuesto.
Le comenté preocupado que eran las cuatro y media y que pronto se haría de noche. Me manifestó que ya se ponían en camino.
Todavía tardaron un poco, pero al fin los vi aparecer. Digo los vi porque estaba Serapio acompañado de su hijo que hacía de conductor y de tres chicos de 9, 10 y 13 años.
Se dispusieron a subir una leve pendiente para acceder al camino por donde había que dejar la leña. Cuando ya casi habían conseguido subir la cuesta se le rompió una pieza por lo que el camión se fue hacia atrás, pudiendo frenar un poco la caída con los maltrechos frenos de que disponía el vehículo.
Se quedó atravesado en la calle y con la ayuda de algunos que pasaban por el lugar, más otros que se bajaron de sus autos y con mi propia ayuda logramos mover el camión y estacionarlo en la parada de buses.
Pasado un tiempo tuvimos que seguir empujándolo un poco más lejos, pues los buses siempre que se detenían en la parada entorpecían el tráfico.
Al rato apareció Serapio por mi casa de nuevo a pedirme prestados diez mil pesos para comprar la pieza que se le había averiado y una llave inglesa para colocarla. Se los presté con el ánimo de que terminaran lo antes posible.
Como tardaban en arreglarlo, Serapio me insinuó que fuera haciendo el traslado de la leña con mi camioneta. Al principio estuve remiso a hacerlo, pero con el afán de terminar con esa odisea lo antes posible, decidimos que el chico mayor, de unos trece años, fuera a mi casa a recoger la carretilla con lo que transportar la leña desde el camión hasta mi camioneta, la cual estaba situada a unos 30 metros de distancia. Cada vez que mi vehículo estaba lleno íbamos a mi casa a descargarlo.
Enseguida me percaté que la leña no estaba picada. Le dije al chico que ese no había sido el trato, que habíamos quedado en que me traería leña picada. Él me dijo que no había problema, que el me la iría picando a medida que la fuéramos llevando a la casa.
Hicimos unos viajes, con la ayuda de los tres chicos. Cuando habíamos hecho ya unos cuantos me percaté que el trabajo era pesado y el rendimiento escaso. Por lo que decidí parar de realizarlo y esperar a que arreglaran el camión.
Me fui a mi casa a descansar. Desde allí podía observar cómo los niños jugaban, corrían y se divertían en la mediana, en el parterre, de la calle.
Como los vi aburridos, cansados y hambrientos les di un par de paquetes de galletas con la condición de que los repartieran entre los tres. Pero como en ese momento sólo estaban los dos mayores se fueron corriendo por una calle lateral sin querer repartirlo con su hermano menor.
Al cabo de un rato los vi que tenían una botella de coca cola y se la iban pasando para que cada uno fuera tomando de la botella.
Al fin me avisaron que ya el camión estaba arreglado.
Subieron la cuesta y situaron el camión al lado de la casa para descargar la leña, pero con la gran carrocería rozó los soportes del estacionamiento que hizo mover toda la casa, pero ésta está acostumbrada a los moviemientos que se producen cuando pasan camiones por la calle o hay algún movimiento sísmico.
Cuando iba avanzada la descarga, el camión caminó hacia atrás, ya que los frenos no funcionaba bien y tuvo Serapio que correr a poner unos trozos de leña detrás de las ruedas para evitar el retroceso.
Con dicho retroceso una de las puertas laterales se abrió y arrasó parte de la valla que rodea la casa, teniendo yo que amarrarla con alambre, prometiéndome que volvería a arreglarla desde que pudiera.
Al fin terminó la descarga cuando ya oscurecía quedando en que a la siguiente semana me provería de otro cargamento.
Antes de la despedida le hice notar que la leña no era de hualle, ni estaba picada.
Me prometió que la próxima sería de buena cualidad, de hualle seco, me dijo.
Por la noche llegué agotado, cansado de empujar el camión y de transportar la leña en la carretilla.
Ya en la cama me quedé pensando en todo lo que había sucedido. Me pareció una historia surrealista.
Me pregunté cómo dejaban circular a vehículos en tan pésimas condiciones por la via pública
Al día siguiente el caballero que me fue a colocar la leña me cobró un precio extra por picarla y me manifestó que era de muy mala calidad, que parte de ella estaba podrida, que habían recogido restos de tablas y madera y la habían mezclado con la demás.
Pasados siete días apareció Serapio de nuevo, pidiéndome cindo mil pesos prestados para abonar una deuda a cuenta del camión que ya tenía en las inmediaciones.
Le dije que ya no le compraría más leña a él, puesto que me había engañado.
-Es leña buena, de hualle, sequita. Y le picaré la leña de la semana pasada- me dijo Serapio.
-Una vez me engañó, señor Serapio, pero nunca más lo va a hacer, le contesté. Buenas tardes y buena suerte.
Se marchó Serapio mascuyando sobre mi proceder. -¡Qué rara gente viene por aquí!