Es momento de reflexión, de hermandad, de amor.Es momento de recuerdos, remembranzas entrañables de nuestros padres y hermanos.
Algunos ya no nos pueden acompañar porque o se han ido a celebrarlo con el Señor, o somos nosotros los que nos hemos trasladado para formar una nueva familia, y no estamos cerca de ellos.
Tenemos un recuerdo emocionado para todos los que ya partieron, para los que están sin un hogar que los acoja, sin una mano amiga que los sostenga, sin una palabra cariñosa que acaricie su alma. Elevamos una oración por todos ellos.
Ojalá podamos sentar a una persona de esas características a nuestra mesa como símbolo de nuestra hermandad y amor hacia ellos.
Les deseo una Feliz Navidad llena de Paz, Fraternidad y Amor.
.
Foto tomada de la Red











