Hay momentos en que la vida nos golpea brutalalmente, como le sucede a gente que ha sufrido una enfermedad grave, que padecieron un grave accidente, y tuvieron la suerte de escapar, o el caso de los mineros chilenos que estuvieron al borde de la muerte. Este puede ser un buen momento para reflexionar y preguntarnos qué hubiéramos hecho para haberla vivido mejor.
Otros no pudieron salvar esta situación y fallecieron, pero antes nos dejaron emocionantes reflexiones sobre su vida.
Hubiéramos disfrutado más de la convivencia con la familia, abrazar más a nuestro cónyuge, jugar más con los hijos cuando eran pequeños, o compartir y abrazarlos más cuando eran mayores. También comnpartir más con el resto de parientes.
Quizás haber compartido más con el amigo, o haber sonreído con más frecuencia a los compañeros y otras personas de nuestro entorno, transmitiéndoles nuestra energía, nuestra afectividad y nuestro amor.
Hubiéramos discutido agriamente menos, intentando encontrar lo positivo en los razonamientos del otro, suavizando de esta manera la discusión y tratando de buscar puntos comunes.
Hubiésemos estado más en contacto con
Hubiéramos agradecido más a Dios por todo lo que nos ofrecía, y nos hubiésemos quejado menos por lo que carecíamos. Y hubiésemos perdonado a todo aquel que nos hubiera ofendido y habría pedido perdón a quien hubiera agraviado.
Hubiéramos caminado más despacio, observando detenidamente cada detalle que nuestros ojos apenas se paraban a ver. O mirar con los ojos del alma detalles que se escapaban a simple vista, como la amargura y tristeza del que nos pedía ayuda con sus ojos y con su alma.
Hubiésemos vivido más el "Aquí y el Ahora" que nos hubiera procurado más paz y felicidad a nuestro espíritu.
Hubiéramos tomado antes una decisión en vez de prolongar una situación insostenible que a nadie favorecía.
Hubiéramos sido más pacientes ante algunas situaciones que al final se resolvieron por sí solas. Y no nos hubiéramos preocupado tanto por problemas que al final no llegaron ni a plantearse.
Hubiésemos llamado menos la atención a otros por lo que creíamos mal realizado y con poca actitud, en vez de valorar más su trabajo y su esfuerzo.
Y tú, ¿qué reflexión harías si fuese el último momento de tu vida?


