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miércoles, 13 de octubre de 2010

Si fuera éste el último momento de tu vida, ¿cuál sería tu reflexión?


Hay momentos en que la vida nos golpea  brutalalmente,  como le sucede a gente que ha sufrido una enfermedad grave, que padecieron un grave accidente, y tuvieron la suerte de escapar, o el caso de los mineros chilenos que estuvieron al borde de la muerte. Este puede ser un buen momento para reflexionar y preguntarnos qué hubiéramos hecho para haberla vivido mejor.


Otros no pudieron salvar esta situación y fallecieron, pero antes nos dejaron emocionantes reflexiones sobre su vida.


Hubiéramos disfrutado más de la convivencia con la familia, abrazar más a nuestro cónyuge, jugar más con los hijos cuando eran pequeños, o compartir y abrazarlos más cuando eran mayores. También comnpartir más con el resto de parientes.


Quizás haber compartido más con el amigo, o haber sonreído con más frecuencia a los compañeros y otras personas de nuestro entorno, transmitiéndoles nuestra energía, nuestra afectividad y nuestro amor.


Hubiéramos discutido agriamente menos, intentando encontrar lo positivo en los razonamientos del otro, suavizando de esta manera la discusión y tratando de buscar puntos comunes.


Hubiésemos estado más en contacto con la Naturaleza, ella nos traquiliza, nos proporciona energía y nos enseña mucho.


Hubiéramos agradecido más a Dios por todo lo que nos ofrecía, y nos hubiésemos quejado menos por lo que carecíamos. Y hubiésemos perdonado a todo aquel que nos hubiera ofendido y habría pedido perdón a quien hubiera agraviado.


Hubiéramos caminado más  despacio, observando detenidamente cada detalle que nuestros ojos apenas se paraban a ver. O mirar con los ojos del alma detalles que se escapaban a simple vista, como la amargura y tristeza del que nos pedía ayuda con sus ojos y con su alma.


Hubiésemos vivido más el "Aquí y el Ahora" que nos hubiera procurado más paz y felicidad a nuestro espíritu.


Hubiéramos tomado antes una decisión en vez de prolongar una situación insostenible que a nadie favorecía.


Hubiéramos sido más pacientes ante algunas situaciones que al final se resolvieron por sí solas. Y no nos hubiéramos preocupado tanto por problemas que al final no llegaron ni a plantearse.


Hubiésemos llamado menos la atención a otros por lo que creíamos mal realizado y con poca actitud, en vez de  valorar más su trabajo y su esfuerzo.


Y tú, ¿qué reflexión harías si fuese el último momento de tu vida?