martes, 19 de agosto de 2008

Siddhārtha Gautama - Buda y Jesús - Cristo


Jesús y Buda tienen un mensaje idéntico, su máxima fundamental es el amor.
Ambos enseñan que el amor al prójimo, aún a los enemigos, tiende al desapego total, de poder, de todo lo material, del dinero. Y que la compasión es base esencial en la vida.

Yo soy cristiano por convicción, no practicante, pero sigo los mandamientos de la ley de Dios. No me representa mucho esfuerzo, puesto que siendo humano, con amor al prójimo y con unos valores sólidos, éstos se consiguen.

Durante un tiempo estuve perdido, sin norte. Con muchos problemas emocionales.

Necesitaba imperiosamente una ayuda. Un Maestro espiritual.

Cierta vez una amiga me aconsejó:

-Vete a la sede de Brahma Kumaris. - Allí podrás avanzar en el camino

En ese centro estuve durante un año donde aprendí el valor del silencio, de la meditación, de la disciplina mental, de la concentración en lo que se hace cada momento.
Otra vez la misma amiga me comentó:

-Ahora puedes ir a la iglesia San Telmo, allí hay un sacerdote maravilloso que hace meditación públicamente.

En San Telmo me enteré que había un centro de meditación zen muy cerca.

Al poco tiempo, empecé en dicha sede.

Participé en sentadas, zazen, comentarios sobre el budismo, sobre el libro
"La oración del Peregrino", hicimos marchas por los bosques y montañas, viajes extraordinarios donde practicamos reiki, caminatas, meditación. Y, finalmente, hicimos el Camino de Santiago.
Estuve en el grupo zen Maestro Eckhard un año que fue crucial en mi vida. Me dieron unas herramientas esenciales para vivir en el amor, en el desapego, en la compasión.
Fue increíble ese periodo, había dado un gran cambio, pero sólo era el principio.

Lamentablemente tuve que desplazarme a vivir a otro sitio y no continué en ese grupo.

Ese saber caminar por la vida con los valores del desapego, del amor y de la compasión a veces se olvida, casi siempre porque estamos metidos en la vorágine de la vida.

Pero por alguna extraña razón, de repente, alguien se cruza en mi camino, o me llega un mensaje lleno de luz y retomo la senda que nunca debí perder: el de la meditación, el del camino interior.

Y aquí estoy, tratando de avanzar hacia donde se anida el YO. El camino espiritual muchas veces es muy lento, tedioso, sin avances, pero, poco a poco, se irán viendo los resultados.

6 comentarios:

Marysol dijo...

Asi es, Juan: Para alcanzar la luz hay que perseverar, no es facil, uno encuentra un sinnúmero de obstáculos en el camino, pero hay que transitarlo con el corazón atento, pues en él se se van descubriendo las señales que te conducirán a la meta tan ansiada. Un abrazo y muchas bendiciones para ti.

Juan dijo...

Marysol
El camino no es fàcil, pero si pensamos que la meta no es nuestro objetivo, durante el camino podemos ser inmensamente felices.

Si andamos con el corazón atento, podemos disfrutar de innumerables pequeños detalles que para el que observa sólo con los ojos físicos pasarían desapercibidos.

Un abrazo

Lidia M. Domes dijo...

Llebvando la atención al corazón y al momento presente...

Que bien por tu amiga!!!

No te dejes arrastrar hacia afuera ahora que sabes de qué se trata...

Me alegro por ti, yo también recorrí un largo camino...

(a veces uno no recibe consejos o no los puede escuchar!)

Un abrazo!!!

Lidia

Juan dijo...

Los caminos, cuando son difíciles, nos hace fuertes para soportar los duros embates de las dificultades, de los tropiezos y de las zancadillas.

A veces se retrocede en el camino, por eso es importante el tener compañeros de viaje, puesto que se pueden ayudar mutuamente en caso de desfallecimiento.

Afectuosos saludos

Anónimo dijo...

Your blog keeps getting better and better! Your older articles are not as good as newer ones you have a lot more creativity and originality now keep it up!

joel dijo...

Justo conversé con un profe de esa conexión el domingo.

Qué bueno es encontrar las conexiones entre el lado espiritual de cada uno. Es como romper distancias y darnos cuenta que todos salimos del mismo lugar.

Mucho ánimo para tu búsqueda. No eres el único. También ando en una.

Un abrazo y mucho amor!