Caigo en un sopor interminable
me siento sin fuerzas
mi cuerpo permanece rígido
el flujo sanguíneo hace rato que paró
y las pupilas pierden todo su brillo.
Me siento como volando en una nube
veo mi cuerpo allá abajo entre velas
gente que habla y alguna solloza
sigo volando hasta el infinito
hasta que de repente entro en un túnel
en caída libre que nunca tiene fin
todo es humo azul celeste.
De repente me paro y miro
todo a mi alrededor es paz
todos caminan muy despacio
y les rodea un aire brillante
cada uno con un color diferente
reina una alegría absoluta
del fondo sale una luz amarilla
que ciega la vista del que mira hacia allá.
Me encuentro en un ambiente lleno de paz
de tranquilidad y de amor absolutos
me encuentro muy feliz de estar allí
me siento afortunado de compartir esa dicha.
De repente escucho una voz amorosa
que me indica que debo regresar
que aún no es mi momento
que tengo algo importante que hacer
y que aunque sea un insignificante grano de arena
en un inmenso desierto
ese grano junto con otros muchos
formaremos una gran montaña.
Me encuentro de nuevo en el túnel
pero ahora es color verde claro
vuelo en sentido contrario
hasta que me encuentro volando en el espacio
a lo lejos observo la Tierra
imagen impresionante con sus continentes y mares
y paso al lado de la Luna con sus pequeños cráteres.
Por fin me encuentro en el lecho
mis familiares y amigos me sonríen
pues se alegran de mi regreso.
Foto tomada de la Red









