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domingo, 17 de agosto de 2008

El viaje



Caigo en un sopor interminable
me siento sin fuerzas
mi cuerpo permanece rígido
el flujo sanguíneo hace rato que paró
y las pupilas pierden todo su brillo.

Me siento como volando en una nube
veo mi cuerpo allá abajo entre velas
gente que habla y alguna solloza
sigo volando hasta el infinito
hasta que de repente entro en un túnel
en caída libre que nunca tiene fin
todo es humo azul celeste.

De repente me paro y miro
todo a mi alrededor es paz
todos caminan muy despacio
y les rodea un aire brillante
cada uno con un color diferente
reina una alegría absoluta
del fondo sale una luz amarilla
que ciega la vista del que mira hacia allá.

Me encuentro en un ambiente lleno de paz
de tranquilidad y de amor absolutos
me encuentro muy feliz de estar allí
me siento afortunado de compartir esa dicha.

De repente escucho una voz amorosa
que me indica que debo regresar
que aún no es mi momento
que tengo algo importante que hacer
y que aunque sea un insignificante grano de arena
en un inmenso desierto
ese grano junto con otros muchos
formaremos una gran montaña.

Me encuentro de nuevo en el túnel
pero ahora es color verde claro
vuelo en sentido contrario
hasta que me encuentro volando en el espacio.

A lo lejos observo la Tierra
imagen impresionante con sus continentes y mares
y paso al lado de la Luna con sus pequeños cráteres.

Por fin me encuentro en el lecho
mis familiares y amigos me sonríen
felices de mi despertar a la vida.

viernes, 15 de agosto de 2008

En busca del silencio

He estado corriendo toda mi vida detrás de la felicidad. He disfrutado a tope del deporte, de los estudios, de la enseñanza, de los amigos, de la familia, de los viajes.

Intenté siempre ayudar y dar consejos a todo aquel que lo necesitaba.


Ahora me doy cuenta que no poseo mucha luz, por lo menos para poder aconsejar a los demás.


Tal vez tenga un gran potencial interior, pero no he profundizado lo suficiente para que aflorara mi YO.


Sólo cuando estuve en lo más bajo de la condición humana, cuando el llanto inundaba todo mi corazón, cuando le pedí ayuda al Creador, intenté llegar al Silencio.


Fue un periodo maravilloso de dos años en el que inicié el camino para volver a la casa, donde quizás sólo había estado cuando vi por primera vez la luz.


Por circunstancias de la vida me salí del camino, pero ahora quiero volver a él: Estoy en busca del silencio.

No me mates, por favor



Dice el árbol en peligro inminente de ser talado:


Por favor, no me tales. Llevo tanto tiempo siendo parte del paisaje, acompañándoles en los fríos inviernos, proporcionándoles sombra en el verano; evitando la desertización, dándoles madera para construir sus casas y leña para calentarse con mis numerosas ramas que van cayendo.


No me mates, por favor, nosotros tenemos vida, sentimos los momentos de guerra y de paz, de frío intenso o de calor agobiante. Sentimos cuando nos tratan con cariño o cuando lo hacen con odio.


He sido cobijo para los pájaros que cuidan que sus plantaciones no sean devoradas por los insectos, he sido lugar de juegos de los niños y de descanso para los mayores.

Qué sería de la Tierra sin nosotros, todo aridez, sequía, lugar inhóspito, inhabitable.

Dense la oportunidad de vivir en armonía con la Pachamama y con ustedes mismos, como vivieron sus ancestros.


El leñador levantó el hacha avergonzado y se retiró, dándose cuenta de la importancia del reino vegetal en nuestro planeta.


¡Y el árbol respiró tranquilo!


Desayuno con sangre

Me he levantado contento. Me espera un buen día. Preparo un suculento desayuno con los más ricos manjares.

Son las nueve de la mañana. Enciendo la televisión para ver el telediario, mientras tomo el desayuno, pues me gusta estar al día de las últimas noticias.

Después de dar los buenos días, el presentador anuncia los titulares del día:

-Invasión de Georgia por parte del ejército ruso. Ya hay dos mil muertos y varias decenas de miles de desplazados.

-¿Cómo es eso?- me pregunto.- No es posible que en pleno siglo XXI se produzcan estos hechos.

-Quince muertos en Irak por una explosión producida por una mujer suicida- continúa el presentador.

-¿Otra vez hoy?- Esta noticia es la que sale en portada casi todos los días. ¿Será repetición de la información?- me volvi a preguntar asombrado.

-Hombre acuchillado por unos desconocidos. Cuando la ambulancia llegó a la Clínica ya era cadáver.

-En Palestina batalla entre dos facciones de la resistencia, Hamas y Fatah. El resultado fue de ocho muertos y quince heridos graves.


-¿Cómo es posible que se sigan matando entre ellos? Hace poco escuché la misma noticia, sólo variaba el número de fallecidos- ¡esto es de locos, no lo puedo comprender!

Posteriormente fueron desarrollando estas noticias con profusas imágenes de sangre, muerte y destrucción, acompañadas por los gritos y gemidos de los que sufrían o habían perdido a sus familiares o amigos.

Luego fueron desgranando otras noticias de segundo orden:

-Inundaciones en la India. Doscientos muertos.

-Acto terrorista en China. Fallecieron doce policías.

Después de escuchar estas noticias tan impactantes me quedé pensando en el mundo en que vivimos. Sólo se escuchan atrocidades producidas por los humanos.

¿No será que nos gustan estos hechos sangrientos, de odio, de ensañamiento, de destrucción de la vida humana? ¿Será que nos gusta ver sangre y por eso cada día nos desayunamos viendo el telediario?

Se debería dar la opción de ver otros Noticieros con informaciones positivas, dando cuenta de todo lo bueno que se fuera produciendo en todo el mundo.

Si se diera la posibilidad de elegir, ¿vería usted el Noticiero de las informaciones de hechos violentos o el de las noticias positivas y dignificantes para el ser humano?

Cuando se tala un árbol



Cuando se muere un árbol se muere algo de nosotros. Desaparece una vida importante dentro del universo.
Cuando se talan los árboles estamos coadyuvando a la desertización del Planeta, a la disminución de la cantidad de lluvia, a la falta de los recursos hídricos para la agricultura, para el consumo humano y de los animales.
La escasez de agua, por ende, hace disminuir la producción agrícola, esto conlleva a la carestía de la vida, al aumento de la pobreza en el mundo, a la miseria y a la muerte.
Cuidemos nuestros árboles. Usemos racionalmente todos los productos derivados de ellos. No malgastemos el papel, reciclémoslo lo más posible.
Cuando sea necesario cortar algunos árboles, se debe plantar de nuevo otros para que no se pierda la masa boscosa de la Madre Tierra.
Demos vida a la tierra cuidando nuestros árboles. La herencia que dejaremos a nuestros hijos debe ser de mejor calidad que la que nosotros heredamos de nuestros padres.
Podemos participar activamente en organizaciones que se dediquen al cuidado de los bosques a replantar nuevas especies, conservando dentro de lo posible las nativas del lugar.
Estemos alerta, pues el hacha del imprudente, del desaprensivo, del que tiene una venda en los ojos que no se da cuenta del daño que ocasiona, siempre está levantada para dar muerte impunemente a los árboles que mudos contemplan su extinción.

miércoles, 13 de agosto de 2008

Buenos días


Al iniciarse un nuevo período de tiempo, en el que el Creador permite despertar para actuar en el bien, es importante meditar sobre la bendición de este día en la construcción de la alegría y de la paz tan deseadas.

No se importe si el día ha amanecido nublado o lluvioso, con sol o borrascoso; no se preocupe si el clima está frío o si el calor promete castigar.

Levántese y rece, agradeciendo a Dios el hecho de haber abierto los ojos en el cuerpo físico para un nuevo día... Ello es una ocasión de realizaciones positivas, de progreso para usted.


No se impaciente por darse cuenta de que, en el día de hoy, usted guarda muy poco o ningún dinero para sus necesidades comunes.

Piense que está con salud, y que el trabajo, por más simple que sea, es la feliz oportunidad que la persona recibe de Dios para modificar la vida.

Ya sea trabajando la tierra o recolectando basura, preservando la higiene; ya sea lavando ropa o cargando fardos, sea el trabajo que sea, agradezca al Señor, y siga adelante.

Trate de no sentirse infeliz si se ha despertado con fiebre, debilitado, enfermo. Usted mantiene la lucidez, puede pensar, puede actuar. Busque el socorro de alguien, si no puede cuidarse solo.

No desprecie la oración con que usted pedirá la ayuda divina ante su desequilibrio orgánico. La ayuda vendrá. Espere, actuando.

Sea como sea, usted tiene ahora en sus manos los más valiosos recursos para ser feliz, dentro del marco de sus pruebas y merecimientos.

No se entregue a la rebeldía, al rencor, al disgusto, al desaliento. Su día debe ser un día lindo; su tiempo debe ser bendito.

Mientras es el día de hoy, sea amigo de alguien, leal y atento.

Mientras es el día de hoy, libérese de los vicios que lo aprisionan, fiel al bien, decidido.

Mientras es el día de hoy, crezca un poco más, vinculado a Jesús Cristo, para que consiga vivir un buen día, cada día que pase por usted.

Viviendo bien su día, usted se estará preparando para el hermoso día sin nubes, sin tormenta, sin noche, que el Creador a todos nos ofrece, después de superar los tiempos terrestres, educándonos y valorando las horas, con disposición y coraje, con grandeza de alma.

Mientras pueda escuchar o percibir la palabra “hoy”, con la audición o con la reflexión, en el campo fisiológico, válgase del tiempo para registrar las sugerencias divinas y concretarlas en su marcha.

(Cap. 31 del libro “Nossas Riquezas Maiores” Editorial Fráter Livros Espíritas.Brasil)



Todos necesitamos de una palabra de ánimo, de una lectura positiva, de una señal que impulse nuestro espíritu.

Se da las circunstancias que algunas veces nos levantamos deprimidos, desmotivados, hasta angustiados, pero siempre hay una señal de un Ser Superior que nos envía un toque de atención, de ánimo.

Hoy me la mandó en forma de este mensaje que me acaba de llegar, justo poco después de levantarme.

Gracias al que me lo envió y al Creador que hizo posible que me llegara en el día de hoy que lo necesitaba.


lunes, 4 de agosto de 2008

Sublime éxtasis

Esos ojitos marrones enamorados me hablan y reflejan todo lo que me aman.

Esa sonrisa cariñosa, dulce y amorosa son las mejores palabras que alguien puede pronunciar .Y esos susurros son las más sublimes caricias que alma alguna puede escuchar.

Tus caricias con manos tan suaves y cálidas transforman mi alma del frío invierno a playas paradisíacas que la endulzan y la elevan a los cielos.

Esos suspiros enamorados y profundos hacen que mi espíriru los acompañe en un largo y emocionado paseo por los mas bellos paisajes del alma.

Mi alma se encuentra elevada a las más altas cumbres de la felicidad y del amor. Es tanto el amor que recibe que se encuentra en todo momento en el más sublime éxtasis.

Sólo es comparable el estado de felicidad, paz y amor de mi alma con el estado en que se encuentra la tuya, amor, reflejada en tu mirada enamorada, en tu sonrisa amorosa y en tus caricias y besos apasionados que nos encumbran y nos transportan más allá de las estrellas.

lunes, 28 de julio de 2008

El mundo gira y gira

El mundo gira y gira, nunca para
y nosotros giramos al son de la música
que nos tocan, y de la música de nuestro corazón.

A veces vamos errantes por la vida
y a veces estamos centrados en nuestro trabajo, en la familia y en nuestras aficiones.

Hay personas que todo lo perciben fácil, por lo menos poseen herramientas para vencer las dificultades otras lo ven todo oscuro, llenos de problemas viven ansiosos.

¿Qué solución darle a cada obstáculo?

¿Qué preparación tenemos para afrontar dichos asuntos?


Caminemos con fe, con perseverancia y pidamos al Señor su ayuda para poder allanar el camino y para vencer todas las dificultades que se nos presenten.

Entonces, poco a poco, empezaremos a ver la luz en el horizonte.

domingo, 27 de julio de 2008

Cuando una estrella se cruza en tu camino


Cuando una estrella se cruza en tu camino, mírala detenidamente, obsérvala en profundidad. Te está hablando al espíritu. Se produce un diálogo telépatico que te estremece, te subyuga, te hace pensar en geniales utopías amorosas con esa estrella.

Cuando esa estrella te sigue mirando insistentemente, cuando te provoca sentimientos encontrados de amor profundo, al mismo tiempo que observas que se encuentra muy lejos, inalcanzable a tus reales posibilidades, te preguntas ¿qué puedo hacer?

Cuando te percatas que esa estrella te toma de la mano suavemente, te susurra palabras bellas al oído sensible al amor, te besa rozando sus cálidos labios en tu mejilla que al momento enrojece de emoción, satisfacción y regocijo, en ese momento eres consciente que esa estrella te está pdiendo que la acompañes por los inmensos espacios siderales.

Cuando esa estrella más brillante que los mayores resplandores naturales, te hace bajar al mundo real, observas que el amor con esa admirable estrella es factible.

¿Qué tendré que hacer yo, mortal terrestre, para merecer el amor de una estrella tan preciosa? ¿Será un sueño? ¿Será una utopía?

Miré hacia mi interior y fui examinándome y me sentí capaz de enamorar a tan gran estrella. Al fin me decidí a tomar la mano tendida y caminar juntos por el Camino del Amor.

Ya hemos recorrido intrincados caminos, hemos cruzado caudalosos ríos, montañas escarpadas e inaccecibles, inmensos y plácidos lagos, enormes desiertos... Y, al fin, llegamos a la meta deseada. A tener una perspectiva real de amor, de paz y de felicidad.

Cuando te mire una estrella, habla con ella, quizás te está tendiendo la mano para tomar impulso hacia el amor. El amor definitivo. Aquél que siempre hemos esperado.

Con el tiempo esa maravillosa estrella se convertirá en una linda y hermosa Princesa que te ha cautivado, fascinado e ilusionado.

Esa Princesa te acompañará siempre de la mano hasta el fin de los días, con un te quiero en los labios y un inmenso amor en el corazón.


Belleza divina

Maravilloso lienzo que nos ofrece la Naturaleza que no podría plasmar con tanta belleza ni el mejor pintor. Sólo la mano del Creador pudo conjugar tanto esplendor en el horizonte. Nuestra retina quedó maravillada, nuestro corazón lleno de placer se sobrecogió y nuestra alma agradeció al Señor haber disfrutado de tan excelsa panorámica.

Acompañados del plácido lago, del silencio de la fría tarde invernal, del exuberante bosque chileno, divisaba extasiado el inmenso milagro de la Naturaleza.

Las montañas que bordean al lago frente a nosotros se sobrecogieron y, suspirando de placer, se deleitaban absortas observando la mágica tarde, preludio de la noche que se avecinaba. Ellas deseaban seguir contemplando eternamente el concierto de luz, agua, aire, silencio, cielo y color.

Finalmente, como un deseo desesperado para entrar en el milagro de la colorida tarde nuestra alma voló hasta mezclarse entre las nubes multicolores, en la música celestial de los latidos de nuestro corazón y en el espejo del lago vimos reflejada la mano del Creador, omnipotente, omnipresente en cada una de las vistas de la Pachamama.

Elevé mi mirada al cielo agradeciendo al Padre los momentos sublimes vividos junto al lago Villarrica, en el sur de Chile, donde Dios puso su mano para pintar un mágico cuadro de belleza y de infinito amor.

viernes, 25 de julio de 2008

Hertha (Dedicado a los amigos de los animales)

En un valle precioso poblado de muchos árboles nativos, un riachuelo corría alegre entre los robles y gualles. Ese valle se encontraba entre altas y verdes montañas. Era un lugar tranquilo donde vivía una colonia de perros vagabundos, cuidados por Eleazar el Bueno. Así era apodado porque era un hombre de buen corazón que había dedicado su vida por entero al cuidado de los animales, especialmente de los perros.

Había canes de distintas razas que Eleazar los iba recogiendo de la calle, pues sus dueños se iban cansando de ellos y los abandonaban. Lo que es la vida, mientras eran pequeños era la diversión de sus hijos, pero ya luego, despiadadamente, los tiraban a la calle, corriendo el riesgo de ser atropellados o de adquirir una enfermedad que les haría perder su calidad de vida, o tal vez morir.

A Eleazar le ayudaban varias personas en el cometido de cuidar a los perros. Estaba Rosa que se encargaba de recaudar fondos entre los amantes de los animales para el sustento y cuidado de los canes, también iba por los supermercados y restauranes, cuyos gerentes hacían aporte cada día de los alimentos que les iba sobrando.

Todos reconocían la gran labor de Eleazar, de Rosa y de todos los que de una u otra forma ayudaban en la Comuna de los perros, como así se le llamaba popularmente.

Entre otros colaboradores se encontraba Mario, el veterinario, que solícito atendía a los perros de forma totalmente altruista. Él siempre tuvo mucho amor hacia los canes desde que sus papás le regalaron uno cuando apenas contaba un año. Todavía se acuerda de Ril, un pastor alemán que fue su amigo desde temprana edad hasta que falleció ya en su vejez. Fue una gran pérdida para él. Y nunca lo ha podido olvidar.

También colaboraba activamente Marcela, una señora europea que siempre amó a los animales, pues esa cultura le vino de sus antepasados, de sus abuelos y padres. Ella era Kinesióloga, amaba su profesión y también a los perros, por lo que se ofreció para ayudar en todo lo relativo a su especialidad.

A mediados de julio llegó a la Colonia una pequeña perra pastor alemán, de apenas ocho meses de edad, que a simple vista se apreciaba que padecía de una paraplejía. Sus dos patas traseras no podían sostenerla de pie, por lo que se arrastraba lamentablemente. Su nombre era Hertha.

Ella se encontraba deprimida, apenas podía abrir sus ojos para que le rodara una lágrima de tristeza por no poder jugar con sus amigos de la Colonia.

Al verla Eleazar enseguida llamó a Marcela, a la cual le contó lo de Hertha. Ella nada más escuchar lo que le contaba Eleazar tomó su auto y se dirigió a la Colonia para hacerse cargo de la perrita parapléjica.

Cuando llegó, después de saludar a Eleazar y que éste le contara la situación de Hertha, Marcela tomó en brazos a la perrita y amorosamente le dijo:

-No te preocupes, chiquitita, te pondrás bien.

-Hertha no pudo ni contestarle de la depresión en que se encontraba. Sólo pudo agradecerle a ella con sus ojos su cálida acogida.

Marcela regresó a su hogar y le buscó un hueco en la casa de sus mascotas, pues ella tenía tres hermosos perros, los cuales, al ver a su nueva hermanita, la acariciaron y la lamieron concienzudamente haciéndole recobrar un poco su decaído ánimo.
Poco después Marcela la recogió y la llevó hacia su camilla de trabajo donde empezó a darle unos suaves masajes en las terminaciones nerviosas causantes de la patología que la tenía a mal vivir.

Mientras le hacía los ejercicios de recuperación, ella le iba hablando amorosamente:

-Hertha, querida, te vas a poner muy bien pronto. Podrás caminar y jugar con Klein, con ´Mädchen y con Friedrich.

Hertha se iba sintiendo cada vez mejor, por lo que pudo responderle:

-Gracias por lo que haces por mí, Marcela. Antes me hacía caca y me ensuciaba por lo que no era muy feliz. Y con una sonrisa en sus labios se quedó dormida plácidamente. Era la primera vez que esto sucedía, puesto que siempre dormía triste y preocupada, por lo tanto, en el sueño sólo tenía pesadillas.

Después de dos sesiones Hertha ya se podía mantener sentada sin caerse hacia los lados. Ya daba unos suaves ladridos de agradecimiento y de felicidad por los progresos en su recuperación.

Al volver Hertha con sus nuevos hermanos ya los veía jugar y se atrevía a participar con ellos en los juegos moviendo sus patas delanteras, y tratando de morderles suavemente, para demostrarles así su agradecimiento y su afecto por la buena acogida que le habían dispensado en su nueva casa.

Pasadas seis sesiones Hertha ya pudo utilizar un andador ortopédico que Marcela había conseguido para que su recuperación fuera más rápida.
-Muy bien, Hertha. Eres una paciente muy colaboradora, a este ritmo ya pronto podrás caminar sin problemas. No te vas a acordar que alguna vez fuiste parapléjica.

Y pasado el tiempo, Hertha se recuperó totalmente, haciendo una vida feliz en su nueva casa y con sus nuevos hermanos.

-Gracías, Marcela, has sido mi salvación. Seguro que hubiera muerto de tristeza por la lamentable situación en que me encontraba- Le decía moviendo el rabo de alegría y con sus ojos saltones de felicidad le lamía sus manos en señal de agradecimiento.

Marcela le sonrió y pensó en cuantos casos como éste no llegaban a sus manos, por lo que los perritos sufrían lo indecible durante toda sus vida.

-Es una alegría tenerte entre nosotros, Hertha.

Klein, Madchen y Fridriech, junto con su hermana adoptiva, formaban una buena familia y de vez en cuando iban a visitar a Eleazar y a todos sus amigos de la Colonia, con los que jugaban durante toda una tarde, mientras Marcela, Mario, Rosa y Eleazar charlaban animadamente sobre el nuevo proyecto de Comuna, puesto que en la que estaban se tenía que cerrar, por lo que debían trasladarse.

-Todo saldrá bien- dijeron todos a una.

Hertha, que se encontraba por allí cerca y que escuchó el comentario les dijo:

-Eso espero, son ustedes unos grandes defensores de los perros.

Todos sonrieron y le dijeron que se fuera a jugar con sus amigos, quese encontraban formando gran algarabía detrás de una pelota.

Hertha vivió muchos años en su nueva casa y con sus nuevos hermanos. Sólo se le notaba una ligera cojera que no le impedía divertirse con ellos y ser inmensamnte feliz.

jueves, 24 de julio de 2008

Pepe y sus tribulaciones

Pepe sudaba a mares, se revolvía en su silla. No sabía cómo había llegado hasta aquel hostal familiar, estaba un poco contrariado, pues el escándalo era impresionante.
Después de andar de pueblo en pueblo en busca de tranquilidad, había recalado en aquel poblado de montaña, a pesar de que había buscado denodadamente un pueblo costero, donde poder respirar con tranquilidad bajo la fresca brisa marina. Sería porque también le gustaba el campo, las montañas, la vegetación, el ambiente de los campesinos, la tasca del pueblo donde pasar buenos ratos charlando y jugando al mus con los lugareños
Al llegar al pueblo había tropezado con doña Clotilde que todo lo sabía y le había recomendado el hostal familiar de doña Concha.
Después de unos días de tranquilidad llegaron las hijas de doña Concha que habían estado de vacaciones en la costa, ya que allí vivía un tío materno.
La posadera tenía un pequeño hostal de cinco habitaciones, de las cuales sólo tenía alguilada dos, a él y a don Evaristo, caballero que era capataz de una gran obra que se estaba realizando en las afueras del pueblo. Casi ni se le escuchaba, puesto que salía a trabajar desde muy temprano y regresaba al hostal sólo para dormir. Sólamente los sábados y domingos desayunaba en el hostal.
Cuando llegaron las tres hijas de doña Concha se perdió la tranquilidad. La tele siempre a todo volumen, la música de regeton que parecía que iba a derribar las paredes.
Algunas veces las hijas de la posadera invitaban a sus amigas al hostal y se ponían a gritar y a saltar sobre las camas que parecía que hacían competición a ver quién gritaba más fuerte.
Los amigos de las chicas entraban y salían, ya se ponían a ver tele sobre la cama de los huéspedes comiendo palomitas de maíz y tomando coca cola, ya ocupando los computadores, la sala de estar, la cocina. Parecían los dueños del hostal.
Ya podían entrar por la mañana y salir por la noche, como quedarse a dormir en el hostal.
Doña Concha debía ser mujer de recursos porque allí se colgaba mucha gente, pero ella era feliz al ver lo contenta que estaba su prole.
Al fin, Pepe optó por irse a dar un paseo al monte, lugar tranquilo donde se encontraba la tasca de Patronio, lugar de reunión de los lugareños. Algunos de inteligencia natural sobresaliente, a pesar de no haber pisado nunca la Universidad; es más, alguno de ellos había abandonado la escuela primaria a temprana edad por haber tenido que ayudar a sus padres con su trabajo.
Al fin, Pepe volvió al hostal ya tarde, cuando sólo se escuchaban el croar de las ranas en el cercano estanque y el roncar de las niñas.

miércoles, 23 de julio de 2008

Cae la lluvia

Cae la lluvia, lluvia, lluvia...lluvia interminable. En vez de gotas caen barriles de agua, miles cada segundo, millones, centenares de millones. El agua caída forma ríos de agua pura y cristalina.

Para cruzar a la parada del autobús, o al centro comercial que está situado frente de la casa, hay que utilizar una barquilla que de nada que se forma la correntía de agua el barquero pone a disposición de los vecinos. Hay que sacar en taquilla el billete, es bastante económico, aunque la verdad que el recorrido es muy corto, quizás unos treinta metros.

El sol hace muchos días que no luce, está escondido detrás de unas negras nubes que no terminan de decidirse a moverse. Pienso que el sol ya se habrá olvidado de realizar su función. Me estoy quedando descolorido. Quizás tenga que ir a uno de estos locales de rayos uva para poderme broncear un poco.

Sigue cayendo la lluvia, cae y cae y no deja de caer a borbotones. Pienso que si salgo y me cae en la cabeza me la puede horadar hasta poner al descubierto mis pensamientos más ocultos, hasta aquellos que no están en mis niveles de conciencia.

Quizás sea una catarsis que me haga falta para poder resolver algunos problemas irresolutos que de forma inconsciente me están haciendo daño, tal vez durante decenas de años.

No para de caer la lluvia, ahora lo hace de forma más violenta aún. Parece que las compuertas del cielo se han abierto, dejando pasar miles de toneladas de agua.

Creo que las simples barquillas para cruzar la calle serán en plazo muy breve sustituidas por barcos de mayor calado, quizás los que utilizan en verano para los paseos turísticos por el lago.

La fuerte lluvia es acompañada por fuertes vientos. Vientos que durante el día producían unas enormes olas en el lago. Los surfistas se dedicaron en el día de hoy a navegar con sus tablas, a "coger olas". Lo hacían de forma genial, seguro que asistieron a buenos cursos, o quizás algunos participaron en algunos concursos internacionales en las islas Canarias o en las Hawai.

Arrecia la lluvia. No tiene visos de que pueda parar en horas, ni en días, tan vez ni en semanas. Parece que en el cielo hayan hecho acopio de gran cantidad de agua, por lo que no se vislumbra una ligera mejoría en el tiempo.

Observo cómo los perros se trasladan nadando por el río frente a la casa. Uno lleva su cabeza bastante fuera del agua para poder asir con su hocico un pequeño cesto con alimentos que lleva a su dueño, quizás impedido en su casa o tal vez no quiera empaparse o no quiera pagar el billete en la barquilla.

Toda la noche estuvo lloviendo a cántaros. Me asomaba de vez en cuando por la ventana para deleitarme con la gran cantidad de agua que caía. Me fascina ver llover, y si llueve de esta increíble forma me puedo quedar horas, extasiado, observando cómo cae ese manantial de agua. Por la mañana corrí de nuevo a la ventana del salón para gozar de tamaño panorama cuando me llevé una gran sorpresa. La Loba, nuestra pastora alemana, se encontraba delante de la verja observando el ir y venir de la barquilla. Estaba completamente empapada, pero a ella no le importaba. Sus ojos vivarachos se quedaban con todo lo que pasaba delante de sus ojos. Movía su cabeza según se fuera moviendo su objetivo, sus orejas, enhiestas al cielo, captaban todos los sonidos, por imperceptibles que fueran. De vez en cuando caminaba a lo largo de la reja que culmina la tapia que rodea la casa para poder captar el bello panorama que observaba.

Me había quedado extasiado observando el lluvioso día, habían pasado dos horas cuando mi estómago me pedía el desayuno para empezar el día con la energía y alegría de siempre.

Lluvia, lluvia, lluvia interminable que me acompaña cada minuto, cada hora, cada día. Es como una deliciosa melodía que alegra mi vida, que me inspira amor, tranquilidad, esperanza, fe....Amo la lluvia, me gustan los ríos de agua que cruzan todos mis espacios, que riegan mi espíritu, mi alma y mi cuerpo.

Espero que continúe lloviendo de esta manera durante días, semanas, años. Así limpiarán mi cuerpo y mi alma. Así podré vivir bajo la eterna melodía olvidada donde las gotas, los chorros, los barrancos, los ríos, las cascadas y las cataratas me acompañarán para siempre. Navegaré hasta tus brazos que me esperan dulcemente para traspasar juntos el umbral de la vida rumbo a nuestro destino final.

En la noche fría del invierno estrellado


En la noche fría del invierno estrellado mi mente vuela hacia ti con perseverante amor, con una inmensa alegría de tenerte siempre en mis más profundos sueños.

Ni la soledad que invade mi corazón, ni la lejanía de las estrellas más brillantes del firmamento, ni el caudaloso y furioso río me pueden separar de ti.

Cuando sueño en los fuertes y esplendorosos sauces que bordean el lago de tu vida, más fuerte es mi decisión de continuar en la misma barca, remando con fuerza, con perseverancia, con decisión.

No importa la furiosa fuerza de las aguas lacustres, ni la crecida que casi cubre mi boca, mi espíritu y mi razón.

Finalmente llegará el sol del verano que calentará mi corazón, necesitado de tu amor, de tu calor, de tu palabra y de tu ser.

Llegarás tú cual arco iris de intensos colores que derretirá mi tristeza y mi desazón por la vida.

Iluminarás mi espíritu desde lo alto de tu atalaya, con gesto sonriente y amoroso.

Con voz fuerte y cálida, sembrada de tonos de amor, dirigirás nuestra barca por sendas tranquilas de amor y paz, sin desánimo ni indecisión.

Donde el césped de intensos tonos verdes será el símbolo de un nuevo amanecer en nuestras vidas. Reverdecerá muchas ilusiones perdidas a través de años de incomprensión y desamor.

Al fin llegará la mañana de la alegría, dejando atrás negros nubarrones, sueños incontrolados y la escarcha del corazón.

Tus ojos marrones de Princesa enamorada llegarán hasta mí con la inusitada fuerza del amor, penetrando hasta las más profundas grietas de mi corazón, curando las heridas del pasado.

Tu sonrisa de musa de mis versos y cuentos fantásticos me envolverán en una ola de amor y poesía, rememorando inolvidables tiempos en que la felicidad inundó nuestros corazones en una vorágine de intensos sentimientos de amor profundo, como río benefactor de alegres y coloridas praderas.

Tu palabra cálida regará los campos de fresas y amapolas, secando las lágrimas del intenso frío que las envolvió durante la noche, volviéndose suaves y transparentes, cálidas y apasionadas, sabrosas y delicadamente lindas.

En esta alegre e ilusionante mañana caminaremos por la misma senda tomados de la mano para no separarnos jamás.

La lluvia

La lluvia cae y cae, desde la mañana a la noche. Empapa el suelo, nuestras ropas, las hojas de los árboles...todo. Pero no empapa nuestra alma que está impermeable a los avatares de la vida. A las dificultades, a los truenos y relámpagos...
No obstante, la lluvia nos deja algunas marcas, tal vez indelebles. Eso no es producto de la lluvia. Es achacable a la naturaleza humana, a la educación, al largo camino recorrido entre bosques y desiertos, entre cardos y flores. Lamentablemente no podemos quitarnos ese vestido, esas costras que nos acompañarán durante toda la vida. Debemos ver la vida sin esos condicionantes, ver la realidad tal como es. Pero eso es imposible.

La filosofía zen tiene esa meta: el ver la realidad tal como es, sin las apreciaciones personales deformadas por el color del cristal que hemos fabricado a lo largo de la vida.

Practiquemos zen para tratar de conseguir ese idílico objetivo.

lunes, 21 de julio de 2008

Cuando el alma llora

Cuando el alma llora, se desgarra en pedazos, tiras de amargura, de melancolía y de muerte. Llora el alma, lágrimas de pena, de tristeza y de zozobra. Se tuercen las líneas, se borran los poemas y se nubla el nítido paisaje del amor.

¿Qué hay de aquellas mañanas luminosas y brillantes que adornaban nuestro espíritu? ¿Qué de aquellos poemas cantarines que alegraban nuestra vida y nuestros sentimientos? ¿Qué de nuestros proyectos que atisbaban un porvenir alegre y dicharachero?

Llegó el maldito huracán y arrrasó con todo, el invencible mar violento y trágico que despojó de los más sublimes sentimientos a nuestras almas.

¿Por qué tuvo que suceder eso? ¿Fue el amor sólo un sueño, una quimera que pasó por nuestras vidas dejando sólo desolación y muerte?

Cuando una vez iniciamos el camino con sonrisa al viento, con mente blanca y corazón nítido presagiábamos una vida llena de paz, tranquilidad y amor, nubes blancas, olas blancas en un corazón blanco, pero todo se torció como los renglones de la negación de la comprensión, de la empatía, de la solidaridad, del amor.

¿Qué esperamos ahora? ¿Que la nube blanca vuelva a volar sobre nuestras almas para que nos pulverice con la esencia del amor, del equilibro, de la razón?

Esperemos que la paloma mensajera nos traiga la ramita de olivo, con la semilla del amor.

La esperanza es lo último que se pierde, pues hay siempre un lugar para nosotros en el inmenso océano, para vivirlo con intenso amor con el fin de llegar juntos más allá de la la línea del horizonte de nuestras vidas.

Madre siempre en el recuerdo


Una madre siempre se lleva en el fondo de nuestro corazón. Siempre se lleva en el recuerdo, en la sangre, se lleva en los genes, en los poros, en el silbo del viento y en el canto mañanero de los jilgueros. Una madre siempre dirige nuestros pasos, aun en el más allá, una madre siempre nos mirará con ojos amorosos, incluso desde lejanas tierras, o desde los valles celestiales junto al Padre.

Cosas que aprendí

Hay tantas cosas que uno aprende, tantas experiencias vividas, muy buenas o pésimamente malas, he conocido a gente maravillosa y a otras que me hicieron mucho daño...
He tenido sueños maravillosos, algunos de los cuales se hicieron realidad. También he tenido horribles pesadillas que me han llenado el alma de sufrimiento y terror...
He aprendido tanto de la vida, de otras personas que me han hecho que ahora valore las pequeñas cosas, los pequeños actos de amor, la palabra amable y cariñosa, el callar antes que ofender, el retirarme de la persona que me encoge el alma antes de acercarme para recriminarle su actitud. He aprendido a acercarme a los niños, los cuales con su inocencia ven el mundo sin maldad, sólo expresan lo que ven y lo que sienten sin ponerle otro color, oscuro o claro, de experiencias anteriores. He aprendido a ver con los ojos del alma, a valorar las virtudes del pobre, a considerar a las personas por lo que son, por cómo son, antes de hacerlo por su poder o por su imperio económico.

Del dolor a la alegría de la vida

Caminas con desesperanza, con amargura, la vida te ha llevado por la senda de la tristeza y el dolor. Ves todo negro, todo es pesimismo y desesperación.

Hasta que una mano amiga se posó en tu hombro y te inundó de sus vibraciones positivas, de su ilusión por la vida, de su optimismo, de su alegría. Entonces ves el principio de un camino distinto, lleno de esperanza, de fe, de agradecimiento por las experiencias vividas, por las personas que conociste.

Miras al cielo y ves una luna sonriente y unas estrellas que te elevan el ánimo, que te hacen ver la vida de manera diferente.
Observas el sol radiante que cada día nos acompaña, ves las montañas que no se inmutan al paso de los siglos, de unos árboles milenarios que se resisten a morir y son testigos del tiempo.

Es hora de cambio, es hora de cerrar heridas, de abrir nuevas puertas. La puerta de la vida te espera, no más amargura, no más remordimientos, no más darle vueltas al pasado.

Ahora la vida se te presenta de color esperanza, observas la sonrisa del niño y la palabra sabia del anciano, los distintos colores de las margaritas y el intenso perfume de las rosas.

Eres Luz en el camino, víve con intensidad. Mucha gente te ama, abre los ojos del alma y verás las maravillas que te tiene reservadas el Señor.

Mayo presente

Mayo presente
el otoño frio y sin lluvias
con el Chaitén ennegreciendo todo
cubriendo de cenizas, de dolor y miedo
toda la zona, hasta llegar a Buenos Aires.
Sigue mayo con paso firme
sin prisas, pero sin pausa
cada día nos trae alegrías y sinsabores.
Nos acompaña la salud...¡alabado sea el Señor!
Y para los que no se encuentren bien, les enviamos
todo nuestro afecto, todo nuestro cariño
y les deseamos todo lo mejor
que se cumplan todas sus expectativas
todas sus ilusiones.
Nosotros quedaremos contentos con sus logros
y nos entristeceremos con sus agobios y frustraciones.