domingo, 27 de julio de 2008

Belleza divina

Maravilloso lienzo que nos ofrece la Naturaleza que no podría plasmar con tanta belleza ni el mejor pintor. Sólo la mano del Creador pudo conjugar tanto esplendor en el horizonte. Nuestra retina quedó maravillada, nuestro corazón lleno de placer se sobrecogió y nuestra alma agradeció al Señor haber disfrutado de tan excelsa panorámica.

Acompañados del plácido lago, del silencio de la fría tarde invernal, del exuberante bosque chileno, divisaba extasiado el inmenso milagro de la Naturaleza.

Las montañas que bordean al lago frente a nosotros se sobrecogieron y, suspirando de placer, se deleitaban absortas observando la mágica tarde, preludio de la noche que se avecinaba. Ellas deseaban seguir contemplando eternamente el concierto de luz, agua, aire, silencio, cielo y color.

Finalmente, como un deseo desesperado para entrar en el milagro de la colorida tarde nuestra alma voló hasta mezclarse entre las nubes multicolores, en la música celestial de los latidos de nuestro corazón y en el espejo del lago vimos reflejada la mano del Creador, omnipotente, omnipresente en cada una de las vistas de la Pachamama.

Elevé mi mirada al cielo agradeciendo al Padre los momentos sublimes vividos junto al lago Villarrica, en el sur de Chile, donde Dios puso su mano para pintar un mágico cuadro de belleza y de infinito amor.

2 comentarios:

Alicia Avenger dijo...

Juan,
Gracias por visitar mi blog, además leyendo el tuyo me azoro un poco, porque noto que escribes muy bien. Este post me invita a visitar ese paraje tan espectacular.
Un abrazo.
A.

Juan dijo...

Alicia, es un placer recibirte en mi campo de poemas y relatos, algunos saben a fresas y otros a dulces mandarinas. Pero todas tienen algo de amor y de sabor a la Madre Tierra.

Un abrazo,

Juan Antonio