miércoles, 13 de agosto de 2008

Buenos días


Al iniciarse un nuevo período de tiempo, en el que el Creador permite despertar para actuar en el bien, es importante meditar sobre la bendición de este día en la construcción de la alegría y de la paz tan deseadas.

No se importe si el día ha amanecido nublado o lluvioso, con sol o borrascoso; no se preocupe si el clima está frío o si el calor promete castigar.

Levántese y rece, agradeciendo a Dios el hecho de haber abierto los ojos en el cuerpo físico para un nuevo día... Ello es una ocasión de realizaciones positivas, de progreso para usted.


No se impaciente por darse cuenta de que, en el día de hoy, usted guarda muy poco o ningún dinero para sus necesidades comunes.

Piense que está con salud, y que el trabajo, por más simple que sea, es la feliz oportunidad que la persona recibe de Dios para modificar la vida.

Ya sea trabajando la tierra o recolectando basura, preservando la higiene; ya sea lavando ropa o cargando fardos, sea el trabajo que sea, agradezca al Señor, y siga adelante.

Trate de no sentirse infeliz si se ha despertado con fiebre, debilitado, enfermo. Usted mantiene la lucidez, puede pensar, puede actuar. Busque el socorro de alguien, si no puede cuidarse solo.

No desprecie la oración con que usted pedirá la ayuda divina ante su desequilibrio orgánico. La ayuda vendrá. Espere, actuando.

Sea como sea, usted tiene ahora en sus manos los más valiosos recursos para ser feliz, dentro del marco de sus pruebas y merecimientos.

No se entregue a la rebeldía, al rencor, al disgusto, al desaliento. Su día debe ser un día lindo; su tiempo debe ser bendito.

Mientras es el día de hoy, sea amigo de alguien, leal y atento.

Mientras es el día de hoy, libérese de los vicios que lo aprisionan, fiel al bien, decidido.

Mientras es el día de hoy, crezca un poco más, vinculado a Jesús Cristo, para que consiga vivir un buen día, cada día que pase por usted.

Viviendo bien su día, usted se estará preparando para el hermoso día sin nubes, sin tormenta, sin noche, que el Creador a todos nos ofrece, después de superar los tiempos terrestres, educándonos y valorando las horas, con disposición y coraje, con grandeza de alma.

Mientras pueda escuchar o percibir la palabra “hoy”, con la audición o con la reflexión, en el campo fisiológico, válgase del tiempo para registrar las sugerencias divinas y concretarlas en su marcha.

(Cap. 31 del libro “Nossas Riquezas Maiores” Editorial Fráter Livros Espíritas.Brasil)



Todos necesitamos de una palabra de ánimo, de una lectura positiva, de una señal que impulse nuestro espíritu.

Se da las circunstancias que algunas veces nos levantamos deprimidos, desmotivados, hasta angustiados, pero siempre hay una señal de un Ser Superior que nos envía un toque de atención, de ánimo.

Hoy me la mandó en forma de este mensaje que me acaba de llegar, justo poco después de levantarme.

Gracias al que me lo envió y al Creador que hizo posible que me llegara en el día de hoy que lo necesitaba.


4 comentarios:

Marysol dijo...

"No desprecie la oración con que usted pedirá la ayuda divina ante su desequilibrio orgánico. La ayuda vendrá. Espere, actuando".
Precioso mensaje,querido Juan, también me vino muy bien.
Un beso

Monica dijo...

Esto es un vaso de agua fresca en el desierto o el páramo, en que vive el hombre.
Palabras de aliento que se necesitan cada día,a cada momento,o el silencio y la mano en el hombro.
Muy bueno!
Te diría...sanador.
Gracias por compartirlo.

Juan dijo...

Marysol, la unión de personas con fuerte carga espiritual positiva es un gran poder de sanación y superación personal.

Gracias por tu visita, amiga, siempre es agradable verte entre mis letras y colores.

Un abrazo

Juan dijo...

Mónica, una corriente de amor va surcando el universo. Puede ser un poema, relato, canto o sólo un pensamiento positivo.

Cada vez somos más, esto hace que el objetivo de humanizar nuestro Planeta sea muy factible.

Gracias por tu magnífica aportación para conseguirlo.