sábado, 9 de agosto de 2008

¡Qué explosión!



Dormitaba durante un plácido vuelo entre Munich y Madrid, con escala en Frankfurt cuando, poco antes de llegar a esta ciudad, una explosión me despertó.

Todo el mundo se quedó impresionado, tratando de que el miedo no se reflejara en sus caras. Lo cierto fue que no lo consiguieron.

Al poco el capitán nos comunicó que por un fallo técnico tendríamos que regresar a Munich.

Una vez en esa ciudad solucionaron la avería y llegamos a Madrid sin novedad, ¡pero con el susto en el cuerpo durante todo el trayecto!

Gracias a que no le cogí pánico a los aviones, si no me hubiera perdido muchos viajes a Sudamérica.

2 comentarios:

*izil* dijo...

O medo.
Algo pior não existe, sempre nos faz tremer, não importa a origem...
:-)
izil
Tenho outro blog, com mais poetas
de uma olhada
http://ferasferidas.blogspot.com/
gracias

*izil* dijo...

com outros poetas amigos...