sábado, 30 de octubre de 2010

Visita a Dios


Navegaba como vaporoso pájaro entre las nubes
nubes de algodón sedoso que acariciaban  mis alas
me encontraba en un lugar donde jamás antes estuve
con el Señor que siempre otorga luz a mi alma.

El sol iluminaba el horizonte con su manto de color
el cielo se acercaba y casi lo podía tocar con la mano
era Dios el que me llamaba con sumo amor
y yo con Él me fui al encontrarlo tan cercano.

Me acogió con dulzura y con un amor infinito
me sumergió en una luz fuerte de intenso calor
yo me sentía como su amado hijo bendito
no deseaba volver a la tierra sin su bendición.

Me acerqué a Él con profundo respeto
lo miré a los ojos con gran veneración
me bendijo y me habló muy quedo:
Regresa y da fe de mí   yo te espero con amor.


Foto y texto:
Juan Antonio Quintana Hernandez

10 comentarios:

J.M. Ojeda dijo...

¡Hola!
Un bonito encuentro.

Saludos de J.M. Ojeda
Buen fin de semana.

Marta, Simplemente Marta... dijo...

¡Que divino poema! Y ojala pudiera yo encontrar a otro ser humano con mis mismos deseos y abrazarnos para remontar ese vuelo de amor que nos permitiera alcanzar la morada de Dios y postrarnos a sus pies... Aunque te confieso que es tal el respeto que me produce mi Padre, que es con Jesús con quien me relaciono, pues le siento más cercano y más natural (no en vano es en parte humano)... Y ya en el cielo pudiera entonces tomar la mano de mi hermano Jesús y acariciarla como bálsamo para esas horribles heridas que nosotros mismos le causamos...

Me encantó de verdad, igual que me emocionaron las lindas palabras que, en forma de comentario, me regalaste en MI MÁGICO BAÚL DE PREMIOS Y REGALOS... Pero había dos, y el segundo rectificó al primero... (continúo)

Marta, Simplemente Marta... dijo...

Sí, es cierto que digo que visito a todos mis compañeros de blog cuando no lo hago, PERO LA INTENCIÓN EXISTE... Y, de hecho, procuro responder a todos los que me comentan... Son ya 120 los que me acompañan, de los que de algunos no sé siquiera ni el nombre ni su blog... Me pedís poesías, me mandáis regalos y queréis que los reparta y que elabore los míos porque os encantan, y yo tengo mi vida también, mis muchos y duros problemas, y hago lo que humanamente está en mi mano... También es cierto que de los 120 me vienen a ver 8 ó 10 y ¡no pasa nada! (continuo)

Marta, Simplemente Marta... dijo...

Cuando tengo un poquito de tiempo, paso a ver a los nuevos, a darles la bienvenida y a invitarles al blog de premios y regalos, y si tengo algo más de tiempo, visito a los que en el blogrol veo que han publicado algo interesante para mí... ¿Tú sabes cuánto tardo en hacer un poema para poder publicarlo? ¡Entre hora y media y dos horas! Así, sólo puedo publicar una media de 2 ó tres poemas por día... Pero esa es mi manera de "escribir" la poesía que trancribo de otros autores, y lo mismo haría con mis propios poemas, que los he dejado a un lado, porque en ninguno de ellos recibí comentario alguno... (continuo)

Marta, Simplemente Marta... dijo...

No es justificación, es explicación de lo que valen 24 horas menos 6 para dormir (18) y algún descansillo que hago de vez en cuando (16 horas)... ¿Conoces a alguien que se dedique así a su blog?

Estoy para todo el que me quiera o me necesite, pero no para imposibles... Espero que entiendas y que sepas perdonarme...

Un beso y una flor...

tia elsa dijo...

Preciosa tu visita a dios, Besos tía Elsa.

María Angélica dijo...

Un encuentro magistral, Juanito... me imaginé en medio de esas nubes dialogando con el Altísimo y pregonando el amor sublime que va más allá de caulquier egoismo....
Bellísimo!!!!!

Olga i Carles dijo...

Precioso.

Realmente si no vivieras tu Dios interior no huvieses visto ni abrazado al Dios cósmico.
En ese encuentro se produjo el verdadero matrimonio.
Somoa imágen y semejanza en escéncia. Esa es el gran milagro.



Grácias.

Soñadora dijo...

Que maravilloso poema nos regalas Juan Antonio, me ha emocionado ese encuentro.
Besitos,

Olga i Carles dijo...

Cuando uno se despoja y se suelta, vuela alto.
En esos momentos fluye todo esa luz difícil de interpretar y te acoge en su seno.



Grácias.