miércoles, 30 de julio de 2008

Caminando bajo la Luna

Caminamos bajo la eterna amiga Luna, la amiga de los enamorados. En una noche estrellada, iluminada por nuestra cariñosa y cómplice amiga, caminamos de la mano, susurrándonos bellas palabras amorosas, cálidas y embelesantes.

Miramos al horizonte de nuestra vida y lo vemos con los ojos del amor. Una vida intensa, llena de amor y de poesía nos espera. Ha valido la pena esperar este momento. Quizás a veces con demasiada ansia y desespero del encuentro decisivo, pero siempre la Luna, al mirarla, nos decía sonriente que tuviésemos paciencia y fe en nuestro porvenir. Que ella lee en nuestras mentes nuestros sinceros sentimientos de paz, amor y felicidad.

Caminamos a la orilla del lago, nos sentamos en el césped y yo te regalo un beso y una flor que tú recibes con una sonrisa de agradecimiento, pues reconoces mi amor por ti.

Nos besamos, nos acariciamos y hablamos de nuestros proyectos e ilusiones. De nuestro futuro hogar, donde charlaremos amorosos a la luz de la lumbre, cantaremos nuestras canciones de siempre, mientras tomamos un pisco sour con cola para refrescar el cálido ambiente.

Al final, nos revolcamos alegremente por el césped, sintiendo el fresco de la noche en nuestros cuerpos cálidos, deseosos de fundirnos en el más ardiente abrazo, como queriendo aunar nuestros corazones y nuestras almas, engendrando los más vivos deseos de felicidad eterna.

Esa felicidad eterna la tendremos que generar día tras día con pequeños detalles que cimentarán un amor que irá creciendo cada vez más hasta llegar al final de nuestros días que nos despediremos con un hasta pronto: Nos veremos más allá de las estrellas.

Entonces florecerán nuevas flores, llegará nueva brisa, pero nuestra amiga Luna elevará sus ojos y nos seguirá sonriendo cómplice de nuestro amor eterno.

3 comentarios:

Marysol dijo...

Hermoso relato, estimado Juan:
Pleno de ilusión y de esperanza, sentimientos nacidos de un alma enamorada. La Luna, fiel amiga, cómplice de las parejas que se aman, siempre está presente cuando de un corazón apasionado brota el amor a raudales.
Cariños

Juan dijo...

Me gusta que tú estés presente en mi blog, como la resplandeciente luna en una cálida noche de verano, cuando las parejas pasean enamoradas a lo largo de la playa de arenas doradas.

Tú me transmites las mismas sensaciones de calidez, belleza y amor, como la luna.

Un abrazo

Conso (HOTMAIL) Acosta dijo...

Mi querido Juan Antonio, como siempre, tu pluma no escribe, vuela, transportas con tus relatos y poemas allí donde tu quieres. Un don que Dios te ha dado.
Me encanta lo que escribes, también he leído lo escrito por Marysol y me gusta también.
Mis niños!!! que los dos destilan mucho amor.
Besitos Conso